La Autoridad Portuaria de Maálaga estudia reducir la tasa de ocupación a las empresas concesionarias y autorizadas, aplicando bonificaciones fiscales de hasta un máximo de un 10%, excepto las terminales de pasajeros, que podrán llegar hasta un 60% de reducción.

Estas medidas tendrían el objetivo de minimizar el impacto económico negativo provocado por la crisis sanitaria, así como  facilitar el desarrollo de la actividad portuaria, apoyando a empresas y trabajadores.

Los responsables del enclave malacitano estiman que las empresas concesionarias y autorizadas podrán solicitar dicho beneficio fiscal mediante una solicitud acompañada de la documentación que acredite que han experimentado un impacto significativamente negativo en su actividad como consecuencia de la crisis de la covid-19.

Deberán acreditar estos extremos, por ejemplo, mediante las cifras de tráfico de la concesión o autorización, declaraciones mensuales de IVA, cifras de ingresos que se derivan de los libros-registro de IVA o declaración responsable de las cifras de ingresos, que deberán compararse con los mismos datos de los años 2018 y 2019.

Todas estas medidas excepcionales y transitorias van dirigidas, según la Autoridad Portuaria, a aliviar las dificultades económicas que atraviesa tanto la comunidad portuaria como los navieros, así como contribuir al sostenimiento del tejido empresarial que sustenta al sector portuario.