En la actualidad, el tráfico de material eólico y de productos siderúrgicos del puerto de Marín se desarrolla en el nuevo muelle comercial.

Esta infraestructura cuenta con un muelle de 180 metros de longitud y nueve metros de calado, cuya superficie también es compartida con el depósito de contenedores, algo que limita la superficie disponible para estos tráficos.

Así mismo, la eslora de los buques que operan los tráficos de material eólico y siderúrgico, está comprendida normalmente entre los 80 y los 160 metros, por lo que hace que sólo se disponga de un puesto de atraque en el nuevo muelle comercial.

Esta situación genera conflictos en los tráficos y provoca esperas ocasionadas por la falta de disponibilidad de puesto de atraque, agravado, por un lado, por los largos periodos de atraque para el movimiento de estas mercancías.

Todas estas circunstancias oblugar a realizar una serie de actuaciones que doten al nuevo muelle comercial de una mayor capacidad de atraque que permita mejorar la operatividad del puerto, evitando de esta manera posibles pérdidas de tráfico y permitiendo, en su caso, un crecimiento continuado.

De igual modo, también se busca aumentar la superficie de almacenamiento y operativa del muelle para atender crecimientos de tráfico, así como disponer de un nuevo atraque para buques con calado de hasta once metros.

En consecuencia, la Autoridad Portuaria de Marín impulsa la prolongación del nuevo muelle comercial, por lo que ha licitado esta misma semana los trabajos correspondientes a la asistencia técnica para la redacción de este proyecto de construcción.

Los trabajos, con un plazo de ejecución de dos meses, cuentan con un presupuesto base de licitación de 94.380 euros.