El puerto de Motril ha invertido más de 650.000 euros para contar con una nueva zona de varadero para la reparación de embarcaciones equipada con una grúa pórtico capaz de mover y trasladar embarcaciones con un peso de hasta cien toneladas.

Los trabajos se han desarrollado en un plazo de un mes y medio a cargo de Marina Motril, propietaria de las instalaciones y concesionaria del espacio portuario, con lo que el enclave espera potenciar la recuperación del sector y la industria relacionada con el mantenimiento, mecánica y electrónica de barcos.

Las obras han consistido en la ejecución de tres vigas de hormigón armado, dos de ellas voladas sobre el mar para poder realizar las operaciones de carga y descarga, mientras que la otra se encuentra apoyada en el talud de escollera del muelle, con 20 metros de longitud y 1,5 metros de canto.

Todas ellas descansan sobre 24 pilotes sumergidos hasta veinte metros de profundidad, mientras que cada pilote ofrece una resistencia de 300 toneladas.

Asimismo, la grúa pórtico tiene un giro de 360 grados sobre su propio eje, mediante sistema de pistones. De igual modo, su ancho de varada le permite manejar barcos de más de ocho metros de manga.