Puertos de todo el mundo siguen ensayando nuevas aplicaciones tecnológicas con el fin de mejorar sus operaciones y facilitar el tránsito de mercancías.

El pasado mes de mayo, el puerto de Rotterdam llevó a cabo la primera operativa de suministro de piezas a un buque con drones.

La Autoridad Portuaria del enclave neerlandés busca con este proyecto piloto comprobar la viabilidad de estos servicios, con el fin de optimizar la eficiencia en los envíos a barcos atracados en puerto, dentro de un espacio aéreo controlado.

De igual modo, los responsables del enclave portuario también esperan poder extender el uso de aeronaves no tripuladas a otros servicios dentro del recinto, como pueden ser labores de inspección, así como en el mantenimiento de las infraestructuras, además de para el suministro de diversos materiales a los buques y el envío de productos sanitarios y órganos para transplantes.

En este caso, el dron utilizado para el servicio se ha controlado mediante visión directa del piloto, aunque de cara a un futuro, se espera poder operarlo a mayores distancias.

El puerto de Rotterdam estima que la evolución de los drones en los próximos años permitirá realizar servicios de distribución y reparto de paquetes con seguridad y eficiencia.