Desde que en septiembre de 1986 un buque car-carrier realizó la primer operativa de coches nuevos en el muelle de Raos 7, utilizando una rampa diseñada especialmente para este tipo de tráfico, han pasado 35 años en los que han pasado por los muelles del puerto de Santander ocho millones automóviles.

Los primeros vehículos llegados entonces fueron 399 unidades de la marca Lada, desembarcadas del buque “Yuriy Avot”, procedentes de la extinta Unión Soviética.
En la década de los ’80, desde el puerto de Santander se buscaba diversificar e incrementar los tráficos. Dentro de esta estrategia se pone en marcha un proyecto basado en el cada vez más importante tráfico ro-ro y más en particular el de automóvil es nuevos.

Actualmente la oferta de la terminal de coches se puede resumir en un kilómetro de línea de atraque dividido en tres muelles con tres rampas ro ro, dos de ellas de alta capacidad, más de 600.000 m² dedicados al tránsito y almacenaje de automóviles, dos centros de pre-entrega, una terminal ferroviaria especializada con cuatro vías, con capacidad para trenes de más de 600 mstros, además de sistemas de vigilancia con tecnología megapixel, control medioambiental y certificación Anfac para el tráfico de vehículos nuevos.

Desde el punto de vista marítimo, la participación de grandes navieras con vocación transoceánica, como Höegh Autoliners y Wallenius&Wilhelmsen, principalmente, pero también de otras grandes navieras como K Line, Hyundai Glovis han tenido un papel determinante. Igual relevancia han tenido las navieras dedicadas al SSS (Short Sea Shipping) como Naviera Davila, VW Konzerlogistik, UECC, EML, Flota Suardíaz o más recientemente Neptune Lines o CLdN.

La conectividad terrestre, principalmente por ferrocarril ha permitido que de la mano de empresas y operadores como Semat, Transfesa, o más recientemente, como Pecovasa o Captrain, sin olvidarnos de Renfe, se alcancen cuotas del 60% en los tráficos de automoción.

A lo que hay que sumar la presencia de los principales operadores logísticos terrestres del sector y a la llegada de líneas regulares explotadas por nueve compañías navieras especializadas en el transporte de coches (CLdN, EML, Neptune Lines, Höegh Autoliners, UECC, VW Konzernlogistik, Wallenius &Wilhelmsen, Hyundai Glovis y K Line) que permite conectar el Puerto de Santander con los cinco continentes y atender a más de 30 mercados.

El acto de conmemoración de la llegada del automóvil 8 millones, celebrado este pasado sábado, ha contado con representantes de todos los sectores implicados, que han resaltado el papel desempañado por el puerto como una de las infraestructuras más consolidadas dentro de la logística nacional del sector del automóvil.

La evolución del tráfico de mercancías en el puerto de Santander durante 2020, ha roto la tendencia alcista de los últimos años, como consecuencia de la pandemia con una bajada del tráfico ro-ro del 1,6% con respecto a 2019. En el apartado de automóviles el descenso ha sido del 30,4% pasando de 464.111 unidades de 2019 a 322.915 de 2020.