Los responsables del puerto de Santander han detectado que, tras la colocación de los nuevos vallados de seguridad, los intrusos buscan otros puntos de acceso que resulte menos dificultosos para el acceso al recinto, como son los cierres de los muelles de Raos.

Estos cierres se diseñaron en su momento como elementos de limitación de espacios y no como vallados de seguridad, que es lo que actualmente se requiere.

En los muelles de Raos se desarrollan diversos tráficos con destino al Reino Unido, que han pasado a resultar atractivos para el colectivo de intrusos que aspira a llegar al archipiélago británico, pese a que se han venido realizando diversas obras con la finalidad de impedir el acceso de personas incontroladas a la zona.

Para ello ya se han instalado vallados de seguridad en las proximidades de la Estación Marítima, Calle Antonio López, muelles de Margen Norte y la ZAL.

En consecuencia, la Autoridad Portuaria de Santander ha previsto realizar obras de mejora de la seguridad de los muelles de Raos mediante la instalación de nuevos paneles de chapa perforada sobre los vallados de hormigón armado originales.

Concretamente, los trabajos consistirían en dotar a los elementos de cierre de mayor altura para dificultar el salto a los intrusos.

Al proyecto, que cuenta con un presupuesto base de licitación de 154.818,05 euros, se han presentado tres ofertas.

De ellas dos presentan una calidad técnica insuficiente, según el criterio de la mesa de contratación, por lo que la propuesta de Betafence España tiene el camino expedito para hacerse con el contrato.