El tráfico de grandes piezas en el puerto de Sevilla ha registrado un importante crecimiento de enero a julio de 2020, pese a las difíciles condiciones marcadas por la crisis sanitaria.

Un total de 25 buques han movido carga de proyecto desde el muelle de Armamento, la dársena de Batan y en las terminales portuarias de Carbón Puerto y la Esclusa, algo que supone un crecimiento del 312% respecto con respecto al mismo período de 2019.

Las principales mercancías movidas son secciones para torres eólicas, tanto off shore como on shore, puentes metálicos y otras infraestructuras, así como transformadores eléctricos y maquinaria pesada, que, en su mayoría, han sido fabricadas en el Polígono de Astilleros.

Actualmente, en el Polígono de Astilleros la sevillana Tecade trabaja en el ensamblaje de la que será la mayor pieza del puente de Hisingsbron en la localidad sueca de Gotemburgo, mientras que GRI Sevilla continúa con la producción de las secciones para las torres del mayor parque eólico terrestre de Europa, que se construye al norte de Suecia a las afueras de la ciudad de Pitea y Megusa acaba de finalizar las estructuras para un cargadero de cereal en la ciudad canadiense de Vancouver.

La apuesta por la carga de proyecto responde a la estrategia impulsada por la Autoridad Portuaria de Sevilla para consolidar nuevos tráficos y pasa por el uso de buques polivalentes que combinan las cargas de diferentes clientes en la misma ruta para mejorar la operativa y ahorrar costes.

Con estos servicios, el enclave hispalense busca consolidarse en el itinerario de las navieras como puerto de escala regular para la carga de proyecto con origen en Asia y el Mediterráneo, así como con destino al norte de Europa y América.