La Autoridad Portuaria de Sevilla y la Universidad de Málaga han presentado los avances de los estudios científicos que desarrolla desde 2016 el Grupo de Oceanografía Física sobre el comportamiento de la marea para aprovechar al máximo la capacidad de la vía navegable.

El puerto hispalense está situado en el interior del territorio, por lo que la navegación viene marcada por el régimen de mareas, para poder aprovechar el nivel de agua suplementario que aportan. La marea en el Guadalquivir se comporta como una onda progresiva que recorre todo el río, del estuario al puerto, en aproximadamente cuatro horas.

En este sentido, conocer de qué manera la pleamar aumenta el espesor de la lámina de agua ayuda al puerto a planificar la entrada de buques de mayor tonelaje. Desde que se inició este proyecto, se ha aumentado en 20 centímetros la escalerilla de calados, llegando a los 7,20 metros, aunque el objetivo es llegar a ocho.

También se ha evaluado el mínimo espesor de la lámina de agua, lo que ha incrementado el nivel de seguridad en la navegación, y se ha simulado la evolución de vertidos virtuales en la dársena para mejorar los protocolos de actuación del Plan Interior Marítimo.

Modelos matemático

Durante la presentación, se ha compartido el estado de los trabajos fundamentados en los modelos matemáticos barotrópico y baroclino. El primer modelo predice con precisión el comportamiento de la onda de marea y ha sido totalmente calibrado y validado.

El segundo, más complejo y en proceso de calibración, amplía el conocimiento sobre los parámetros físico-químicos del estuario, como la dinámica de la cuña salina o la temperatura.

En definitiva, a partir de los modelos matemáticos diseñados por el centro universitario, el puerto dispone de datos para planificar la navegación y mejorar la coordinación entre el tráfico marítimo y el terrestre.