La mesa de contratación de la Autoridad Portuaria de Sevilla ha elegido de entre las 19 ofertas presentadas al ganador de la licitación del contrato para llevar a cabo las obras de la segunda fase para habilitar el Muelle de Armamento.

Este proyecto permitirá adaptar las instalaciones del Polígono de Astilleros para el acopio y transporte de grandes estructuras, toda vez que la carga de proyecto constituye un tráfico estratégico y con buenas perspectivas de crecimiento para el puerto de Sevilla.

Las actuaciones proyectadas conseguirán incrementar la superficie del muelle en unos 19.000 m², conformado por un rectángulo de dimensiones aproximadas de 250 metros por 75 metros.

De igual modo, los trabajos también incluyen la demolición de unas antiguas naves de tipo industrial, que habían sido construidas y utilizadas por los astilleros de Sevilla, presumiblemente en la década de 1940 a 1950, y que ya habían quedado en desuso incluso años antes del cierre de los Astilleros, por lo que se encuentran en estado de abandono.

La existencia de estas naves impide incrementar el ancho del muelle y ocupan una superficie de aproximadamente 5.820 m².