El presidente del puerto de Tarragona, Josep Maria Cruset, ha sido lo principal ponente en un webinar organizado por la Cámara de Comercio de Tarragona, en el que ha profundizado en el impacto del Covid-19 en el tráfico portuario.

A pesar de una diagnosis con cifras y comportamientos preocupantes, Cruset ha destacado las buenas perspectivas de futuro de una infraestructura decisiva para el crecimiento económico y la vertebración del territorio.

El puerto tarraconense ha registrado una reducción del 25% de los tráficos en el primer semestre del año, de los que entre seis y ocho puntos son atribuibles a los efectos directos de la pandemia y el resto a factores como la reducción del carbón y la sal potásica.

Además, ha tenido que hacer frente al temporal Gloria, al accidente de la planta petroquímica IQOXE o al conflicto internacional del crudo de petróleo, entre otros asuntos. No obstante, la actitud de anticipación ha permitido adoptar medidas urgentes en el ámbito social y organizativo, y paliar los efectos económicos en el propio puerto y en la comunidad portuaria.

A pesar de la ralentización de la actividad económica, la instalación ha estado en todo momento abierta y operativa. Durante el desconfinamiento, ha potenciado el transporte de cereales por ferrocarril, ha acogido barcos de gran dimensiones, y ha registrado una de las operativas récord de animales vivos con 21.000 reses con destino Arabia Saudí.

También ha realizado la operativa de pasta de papel más grande de su historia, ha arrancado un proyecto de ‘project cargo‘ nuevo y ha estrenado un nuevo servicio de bunkering en la zona de fondeo. En cuanto a las principales obras y proyectos estratégicos, han seguido avanzando a pesar de la pandemia.

Obras portuarias

Así, las obras de construcción del nuevo muelle de Baleares no se han interrumpido en ningún momento y se están ejecutando según el calendario previsto. También continúa a buen ritmo, y según los plazos marcados, el  proyecto de remodelación de la antigua sede de la Autoridad Portuaria.

Esto se verá reforzado con inversiones en el muelle de la Química, la urbanización de la Zona de Actividades Logísticas, el desarrollo de la Terminal Intermodal de Guadalajara y la construcción del contradique del Prats y de los muelles adyacentes, proyectos que Cruset sitúa en el horizonte del año 2022 y siguientes, que supondrán un salto cualitativo para el puerto.

Además, las oportunidades del recinto portuario van de la mano de iniciativas como el Corredor Mediterráneo o la conexión de la A-27 con Montblanc, a través del túnel de Lilla, dos infraestructuras clave en la diversificación de tráficos, junto a la extensión de la intermodalidad de la terminal de La Boella y a la construcción de la terminal de Guadalajara.