La Autoridad Portuaria de Tarragona ha iniciado las obras de reparación del espigón del Racó tras el temporal Gloria, con un presupuesto de 450.000 euros y una duración prevista de dos meses. La exposición del espigón a las inclemencias del mar en los diferentes temporales que se han producido a lo largo de los años ha llevado a un proceso de erosión y desgaste.

Esto ha producido diversos desperfectos que se han ido reparando, pero en enero de 2020, la tempestad fue de tal intensidad que afectó gravemente al espigón, haciendo desaparecer los últimos 60 metros de un total de 200. El estado actual que presenta no permite que cumpla la función para la cual estaba diseñado, que es contener las arenas de la playa, por lo que la mejor opción era proceder a su reparación.

Las actuaciones se han iniciado en los primeros metros del espigón, desde donde se trasladarán las piedras de gran tamaño, de entre cuatro y seis toneladas cada una. Al ser una zona de poco calado, no se pueden realizar estos trabajos desde el mar y por esta razón, el primer objetivo es poder circular sobre el espigón.

A continuación, una vez construido el camino para ello, las máquinas deben llegar hasta el lugar donde la infraestructura ha desaparecido para trabajar. Para causar las menores molestias posibles a los usuarios de la playa, ante una relajación parcial o total de las medidas de confinamiento, el puerto utilizará la pedrera de Cap Salou para hacer pasar la maquinaria y el material necesario.

Las obras de restauración, que acabarán a finales del mes de junio, permitirán proteger la arena de la playa de la Pineda, justo antes de empezar la temporada de verano.