La actual situación de cierre progresivo de las comunicaciones para intentar contener la expansión de la pandemia del coronavirus ha empezado a afectar esta semana a las comunicaciones marítimas que unen la península con los archipiélagos balear y canario.

En este sentido, las medidas gubernamentales han supuesto la cancelación de las conexiones de pasajeros entre la península y Canarias, salvo una serie de trayectos tasados por el Ministerio de Transportes, Movilidad y Agenda Urbana.

Al tiempo, los principales puertos canarios se mantienen como puerta de entrada de las mercancías necesarias para abastecer a la población del archipiélago sin restricciones.

En este marco, la Autoridad Portuaria de Santa Cruz de Tenerife ha venido implementando en las últimas semanas un protocolo de actuación a aplicar en sus puertos para prevenir la propagación del coronavirus, en línea con las indicaciones  transmitidas por el Ministerio de Sanidad a través del organismo público Puertos del Estado.

Con estas actuaciones, recogidas en el Plan de Actuación elaborado por la entidad tinerfeña, el puerto se centra en mantener la continuidad de los servicios esenciales, así como en establecer las medidas preventivas que garanticen la seguridad y salud de sus trabajadores.

Las navieras han sido informadas de los protocolos de actuación correspondientes en las terminales, complementando las medidas propias aplicadas en los buques, con actuaciones concretas en caso de sospecha de alerta sanitaria.