Aunque el puerto de Valencia intercambia a diario miles de contenedores con China, Estados Unidos, Italia, Turquía o Brasil, también atiende peticiones de importación y de exportación de islas remotas del Índico, el Caribe y el Pacífico Sur.

Anguilla, Papúa Nueva Guinea, Vanuatu, Wallis and Futuna, Islas Vírgenes o Guam, por ejemplo, son Estados independientes con puertos que pueden atender la descarga de contenedores gracias a que los barcos que atracan llevan sus propias grúas.

Las estadísticas de la Autoridad Portuaria de Valencia señalan que en 2019 se exportó un solo contenedor a Anguilla, otro a Samoa y otro a Vanuatu. Anguilla está a 6.400 km y es un territorio británico de ultramar en proceso de descolonización por Naciones Unidas.

Con 14.700 habitantes y una superficie de 212 km, recibe cada año un único contenedor cargado con mercancía diversa. Samoa, con 197.000 habitantes, está situada a 17.000 km, en el Pacífico Sur, mientras que Vanuatu, con 293.000 habitantes, es su país vecino. Tanto para Samoa como para Vanuatu se cargó el pasado año un contenedor cargado con material de construcción.

A estos tres países les siguen, con un tráfico comercial anual de dos contenedores al año, Wallis y Futuna, en el Pacífico Sur, con una población de 15.000 habitantes. Hasta allí llegaron en 2019 dos contenedores con maquinaria y materiales de repuesto que partieron del puerto valenciano, a 17.196 kilómetros de distancia.

Menos de 10 contenedores anuales

Además, la Autoridad Portuaria pone anualmente su bandera en Papúa Nueva Guinea, cerca de Australia, donde se descargaron en 2019 tres contenedores de maquinaria y herramientas. En Guam, perteneciente a EEUU, se descargó un contenedor de aceite y dos de vinos procedentes, mientras que en San Vicente y las Granadinas, en el Mar Caribe, se recibieron dos contenedores con maquinaria y uno de productos químicos.

También se enviaron cinco contenedores llenos de vinos y bebidas procedentes de España a las Islas Salomón o Timor Este. Por su parte, al reino de Tonga, en Oceanía, llegaron seis contenedores cargados de maquinaria y materiales de construcción. Cerrando el top de territorios con menos de 10 contenedores, se encuentran las Islas Fiji, que recibieron ocho contenedores con conservas, bebidas o productos químicos.