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El puerto de Valencia busca ser autosuficiente energéticamente de cara a 2025 o 2030.

La Autoridad Portuaria de Valencia ha acogido el encuentro del grupo de trabajo de la Unión Europea sobre puertos mediterráneos y autopistas del mar, en un contexto de preocupación por el medio ambiente y la descarbonización.

El presidente del puerto, Aurelio Martínez, ha asegurado que Europa debería introducir un impuesto compensatorio a las mercancías de aquellos países que no cumplen reglas medioambientales tan estrictas como los comunitarios.

Aunque la UE ha promovido diversas cumbres para firmar acuerdos en este ámbito, no todos los países los han firmado. Por tanto, los productores europeos deben cumplir normas que no se cumplen en otras zonas y que generan unos costes, lo que para Martínez debería considerarse «dumping ecológico«.

El puerto de Valencia se ha marcado unos objetivos muy ambiciosos en este ámbito y busca ser autosuficiente energéticamente de cara a 2025 o 2030. Para lograrlo, las medidas que han de promoverse no solo tienen que ver con la instalación de aerogeneradores o el uso de energía eléctrica, sino con la construcción del acceso norte, que evitaría que 2.000 camiones dieran un rodeo de 40 kilómetros diariamente, reduciendo el consumo de combustibles fósiles.

Energías renovables

También es necesario apostar por el ferrocarril a través de la terminal de Fuente San Luis o del corredor Cantábrico-Mediterráneo. Además, se van a acometer inversiones para impulsar las energías renovables provenientes del hidrógeno, fotovoltaica y eólica.

En concreto, la Autoridad Portuaria tiene previsto presentar un proyecto para la instalación de una planta eólica que generaría en una primera fase entre 12 y 16 MW, con un coste estimado de entre 13 y 18 millones de euros, que tendría una producción anual de 27.000 MWh.

En el caso de la energía solar fotovoltaica, está previsto poner en marcha una instalación de cerca de 800 KWH de energía solar en el puerto con un coste de cerca de 600.000 euros, mientras que en el caso del hidrógeno, el proyecto H2Ports ha permitido demostrar su viabilidad en el entorno portuario, tras utilizarse en las terminales de contenedores de MSC y Grimaldi.