A la luz de los datos presentados recientemente por el Ministerio de Interior sobre la siniestralidad vial en 2014, en la que el 79% de los fallecidos han muerto en carreteras secundarias, desde el Race consideran necesario que los organismos públicos incentiven el uso de las autopistas de peaje para lograr reducir la siniestralidad en carretera.

En total, 1.131 personas se han dejado la vida en carreteras españolas, 894 de ellas en carreteras secundarias, siendo esta la única infraestructura donde ha aumentado la siniestralidad, mientras que han descendido los fallecidos en autovías hasta 181 personas, y en autopistas, donde han muerto 56 personas.

Por este motivo, desde el Race defienden que se debería incentivar el tráfico por las vías más seguras, como las autopistas de peaje, con medidas como subir la velocidad a 130 km/h, así como reducir los costes en estas vías, lo que animaría a los usuarios a utilizarlas de forma más frecuente, frente a las vías más peligrosas.

Además, debido a la ralentización experimentada en el descenso de la siniestralidad, este impulso a las vías de pago debe ser acompañado de otras estrategias, dirigidas a potenciar la renovación del parque de vehículos y a la inversión en carreteras, sobre todo en el transporte profesional, ya que la siniestralidad ha aumentado en vehículos comerciales e industriales.

Por todo ello, es necesario colocar a la Seguridad Vial de nuevo como prioridad en la agenda política y social para conseguir el objetivo de reducir los accidentes.

Actuaciones clave

Con respecto a las actuaciones que se han de llevar a cabo con mayor rapidez destaca aumentar la formación tanto de conductores como de peatones.

Por otro lado, el Gobierno debe recuperar la inversión publica en carreteras, y es que solo entre los años 2010 y 2012 el presupuesto para las mismas ha descendido un 27%, de 2.437 millones de euros a 1.775 millones en 2012.

En este sentido, el estudio ‘Eurorap 2014’, presentado recientemente, indica que el riesgo de que se produzca un accidente mortal o grave tan sólo es muy bajo en el 25% de las carreteras españolas.

Por su parte, desde el Gobierno han asegurado que la inversión en carreteras ascenderá a 2.000 millones de euros este 2015.

Otras medidas

Del mismo modo, impulsar medidas y subvenciones para la renovación del parque de vehículos, como el plan PIMA Transporte, inciden directamente en el aumento de seguridad de las carreteras.

Además, el impulso de la investigación y la reducción del IVA en los sistemas de seguridad que salvan vidas, son otras posibilidades que reducirían la siniestralidad mortal en las vías españolas.