La actual estrategia del Gobierno español de dejar en manos de las administraciones autonómicas en la llamada «cogobernanza», la adopción de medidas para combatir los rebrotes del Covid-19, desistiendo de su obligación de velar por la salud de todos los españoles, abre la puerta a la adopción de medidas de ámbito local para combatir contra un enemigo tan formidable y persistente como es el coronavirus, quedando olvidada en un cajón la tan necesaria coordinación.

En este contexto actual, el registro que ha puesto en marcha la Xunta de Galicia para todos los que entren en la región procedentes de zonas muy afectadas por la enfermedad, tanto a nivel nacional, como internacional, implica un nuevo trámite burocrático en este caso para los profesionales del transporte de mercancías por carretera.

De hecho, la reciente Orden aprobada por la Xunta de Galicia implica que todas aquellas personas que hayan estado dentro de los catorce días anteriores a dicha llegada a la Comunidad autónoma gallega, en territorio con alta incidencia del covid-19 deberán registrarse en un plazo máximo de 24 horas desde la llegada, comunicando sus datos de contacto, mediante un formulario.

La medida, pretende tener, desde un punto de vista sanitario, un control de los movimientos de toda la población, también de los transportistas, con el fin de en caso de que se produzca un rebrote, tener la información para hacer un seguimiento de todos aquellos que han podido estar implicados en el mismo.

Esto afecta a un número importante de países europeos y de otros continentes, así como a cualquiera que llegue desde las comunidades de Aragón, Cataluña, Navarra, País Vasco y La Rioja, las más afectadas en estos momentos por los rebrotes.

Burocracia frente al cuidado de la salud

Fenadismer estima, a partir de datos del Ministerio de Transportes, que el número total de operaciones de transporte entre Galicia y las cinco comunidades autónomas afectadas alcanzó un total de 371.130 servicios de transporte de mercancías el año pasado.

Así pues, la organización «rechaza que los transportistas sean considerados como unos turistas más a la hora de aplicar la citada regulación, ya que ello supondría en la práctica que los aproximadamente 1.100 transportistas que diariamente cruzan la frontera gallega deberían rellenar el citado formulario, lo que supondría una inasumible carga burocrática que entorpecería su actividad».

Para Fenadismer es más importante los inconvenientes burocráticos que la medida genera, que el control sanitario de los rebrotes, en una escalada que se está agravando cada día que pasa.

Por ello ha solicitado una reunión urgente con los responsables de las Consejerías de Movilidad y de Sanidad para que se exima al transporte por carretera del cumplimiento de dicha regulación.