El tráfico de mercancías del puerto de Barcelona ha sumado 23,75 millones de toneladas en los cinco primeros meses del año, un 17,2% menos que entre enero y mayo de 2019.

La crisis económica generada por la pandemia del coronavirus tiene su reflejo en los diferentes tráficos del enclave catalán, con el sector del automóvil protagonizando los principales descensos debido, principalmente, al cierre de las factorías.

Así, el tráfico de vehículos del recinto portuario barcelonés entre los meses de enero y mayo ha sido de 187.569 unidades, un 45,8% menos que en el mismo periodo de 2019.

El movimiento de contenedores, por su parte, registra una bajada del 20% con 1.157.568 TEUs movidos en los cinco primeros meses de 2020.

La bajada del tránsito en un 30,3% es una de las principales causas de este comportamiento, mientras que los contenedores llenos de import-export registran una caída menor.

En el caso de las importaciones, los contenedores llenos sufren una bajada del 11,9%, mientras que los contenedores llenos de exportación caen un 2,2%.

En el ámbito de los graneles, los sólidos se mantienen en los mismos registros del año anterior, con un movimiento de 1.676.385 toneladas en los cinco meses y un retroceso anual de un 0,3%.

Mientras, al mismo tiempo, los graneles líquidos, con un total de 5.545.920 toneladas manipuladas, sufren un descenso del 18,1% con respecto al tramo que va de enero a mayo de 2019, debido fundamentalmente al retroceso en el movimiento de hidrocarburosen un 18,4%.