El tráfico de camiones ha caído un 39% por la crisis de Covid-19 y al no circular vehículos, la siniestralidad y averías han descendido en más de un 91%. Por ello, las empresas de grúas de auxilio en carretera no tienen servicios que prestar y se están viendo abocadas a presentar ERTEs por causas de fuerza mayor, pero ajenos a las ayudas del Real Decreto de Estado de Alarma, puesto que su actividad se encuadra como transporte por carretera, cuando es totalmente auxiliar y asistencial.

Esto supone dejar desatendida de asistencia en carretera a toda la red viaria española, por lo que desde la Red de Empresas de Auxilio en Carretera, Reac, se ha instado a los más de 1.500 operarios y más de 100 empresas del sector distribuidos por la geografía española a permanecer de retén o activos ante la crisis sanitaria.

Se pretende que al menos puedan mantener una plantilla mínima para auxiliar en los escasos servicios de siniestros o averías que se produzcan, además de posibles incidencias, a solicitud de los cuerpos y Fuerzas de Seguridad del Estado y Guardia Civil de Tráfico.

No obstante, al tratarse de trabajadores tan especializados, los posibles casos de coronavirus en las plantillas podrían llevar a la falta de personas capacitadas para cumplir con este servicio. Por ello, desde Reac reclaman Equipos de Protección Individual, de los que actualmente no disponen.

Ya se ha solicitado al Gobierno que habilite un cauce adecuado de entrega, pero aún están a la espera de respuesta. En esta línea, y dada la importancia de preservar unos servicios mínimos sin cierre total, se ha instado al Ejecutivo a que facilite una reducción estratégica de las plantillas por fuerza mayor.