Transporte especial con doble vehículo remolcador.

La Guardia Civil solamente actuará en los puntos de especial peligrosidad, pero para el resto del itinerario se utilizarán autoescoltas privadas.

La Asociación de Empresas de Transporte Especial, Astrae, ha celebrado su Asamblea General en Madrid, en la que se ha debatido sobre la necesidad de agilizar la tramitación de las autorizaciones o la falta de asistencia técnica para resolver las incidencias del sistema informático Traza de la DGT, entre otros asuntos.

Además, se ha analizado la implantación de autoescoltas para cubrir la falta de efectivos de Tráfico de la Guardia Civil, ante el crecimiento exponencial del transporte de determinada carga indivisible como las palas de aerogeneradores. Así, se ha destacado la falta de formación actual para esta actividad y el incrementado del 1,12% en 2018 en la demanda de escoltas para transportes especiales.

Con la nueva normativa, la Guardia Civil solamente actuará en aquellos puntos en los que exista una especial peligrosidad, como las rotondas sin radio de giro suficiente o la circulación en sentido contrario, pero para el resto del itinerario, deberá abrir o cerrar el transporte una autoescolta privada con la señalización correspondiente.

El transporte especial se ha convertido en un sector clave para la economía, pero sus peculiaridades no son bien bien conocidas por los cargadores, especialmente en lo relativo a sus requerimientos.

En este sentido, el nuevo ROTT ha introducido también algunas modificaciones, centradas en la obligación de incorporar en el documento de control la identificación de la autorización especial de circulación concedida.