«Estamos al límite. Nuestros conductores no pueden aguantar más. Necesitan urgentemente equipos de protección individual, fundamentalmente mascarillas«. Así se explican desde CETM tras más de diez días esperando los cuatro millones de mascarillas que el Ministerio de Transportes había prometido al sector.

Aunque desde la Confederación entienden que las prioridades en el reparto deben empezar por la Sanidad, las residencias de mayores, y las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado, insisten en que este equipamiento también es imprescindible para los conductores.

Con todo, estos profesionales «están manteniendo un comportamiento ejemplar» y se han convertido en «héroes silenciosos» que no han parado ni un momento de rodar, a sabiendas de que pueden contagiarse, corriendo mucho más peligro si cabe que el resto de la población.

En este sentido, muchas veces se ven obligados a participar en la carga y descarga de las mercancías. Tanto cargadores como plataformas, según denuncian, siguen presionándoles «para que realicen estas labores que, en ningún caso les corresponden, y mucho menos ahora«.

Desde la Confederación, han vuelto a exigir al Ministerio de Transportes que redacte de forma urgente una Orden Ministerial que impida estos abusos que ponen en riesgo la seguridad de los conductores. Recuerdan además que si el transporte ha sido considerado como esencial, debe serlo también para garantizar su seguridad y continuidad.