El Pacto Verde Europeo ha nacido con el ambicioso objetivo de reducir las emisiones en un 50% para el año 2030 y conseguir una economía neutra en carbono para 2050.

El sector del transporte y la logística ha recibido positivamente este acuerdo, que constituye una gran oportunidad para mejorar la competitividad de las industrias europeas, así como su sostenibilidad.

Así lo ha expresado un grupo de opearadores logísticos, autoridades portuarias, cargadores, operadores ferroviarios y de transporte combinado, terminalistas, fabricantes de maquinaria para el sector marítimo y astilleros, que han realizado una comunicación conjunta al respecto.

En su opinión, se debe prestar un especial apoyo al sector del transporte y la logística en todo este proceso, de modo que siga siendo una prioridad de las políticas de los Estados Miembros.

De hecho, el éxito del Pacto Verde Europeo va a depender de las normativas e instrumentos financieros que se utilicen para apoyar la innovación y la implementación de las acciones propuestas.

Resulta fundamental que todos los actores involucrados centren sus esfuerzos en una mejor integración del sistema de transporte, y no en los modos de transporte por sí solos. Además, la Unión Europea ha de ser capaz de convencer a otros países extracomunitarios de la necesidad de caminar juntos en la misma dirección.

Uso de todos los modos de transporte

En la estrategia a seguir, debe estar claramente definido un calendario de objetivos en cuanto a la reducción de las emisiones, así como las medidas necesarias a nivel europeo para que puedan fomentarse las inversiones privadas.

Para conseguir alcanzar las metas fijadas, deben reemplazarse los combustibles fósiles por otras alternativas sostenibles, sin comprometer los estándares de la industria en términos de salud y seguridad. Asimismo, el acuerdo alcanzado debería servir para introducir un marco legal que promueva el uso de todos los modos de transporte, teniendo en cuenta las ventajas y limitaciones de cada uno de ellos.

Combinar el ferrocarril, el transporte por carretera, el ‘Short Sea Shipping‘, los canales de navegación interior y el transporte aéreo de una manera inteligente y eficiente podría permitir reducir las externalidades negativas.

Una estrategia adecuada tendría que incluir una revisión de la normativa TEN-T, el Corredor Ferroviario de Mercancías, la Directiva de Transporte Combinado y la de la Euroviñeta, para introducir nuevos objetivos relacionados con el Pacto Verde.

De  este modo, podrían eliminarse algunos aspectos administrativos y regulatorios que están impidiendo un uso eficiente de los modos de transporte o influyendo en la elección de un modo u otro, como algunas normas relacionadas con los trámites aduaneros.

Apoyo a la industria

En lo que respecta a la industria, es importante diseñar programas que permitan su adaptación a los nuevos objetivos de emisiones, con fechas límite y especificaciones claras que les permitan seguir realizando inversiones a largo plazo.

En este sentido, serán necesarias muchas inversiones en nuevas tecnologías para garantizar el cumplimiento del Pacto Verde Europeo, por lo que las asociaciones firmantes piden a la Unión Europea que movilice los fondos necesarios para conseguir que todos los modos de transporte sean sostenibles, eficientes, limpios y seguros.

Estas fuentes de financiación deberían ser transparentes y más accesibles para todas las partes, pues los obstáculos administrativos actuales impiden a algunos interesados acceder a ellas.

El sector del transporte y la logística espera poder trabajar conjuntamente con la Comisión Europea para que sus ideas sean tenidas en cuenta en el desarrollo de la estrategia final.