El transporte marítimo internacional acapara aproximadamente un 90% del comercio mundial y es responsable de aproximadamente el 2% de las emisiones de CO2. Para cumplir con los objetivos del cambio climático del Acuerdo de París, es vital una rápida descarbonización y es la Organización Marítima Internacional la responsable de regular la reducción de la contaminación en el sector.

En este sentido, es importante que la industria al completo avance en el ámbito del I+D para cumplir con los ambiciosos objetivos acordados por los Estados Miembros de la OMI en 2018. Esto incluye una reducción de al menos el 50% de las emisiones para 2050, independientemente del crecimiento del comercio, para alcanzar las cero emisiones poco después.

El objetivo de 2050 exige una mejora de la eficiencia de hasta el 90%, incompatible con la utilización a largo plazo de los combustibles fósiles en el transporte comercial. Por ello, es necesario empezar a utilizar cuanto antes nuevas tecnologías y sistemas de propulsión de cero emisiones, como el hidrógeno o el amoniaco ‘verdes’, las pilas de combustible, las baterías o los combustibles sintéticos producidos a partir de fuentes de energía renovables.

Un fondo para I+D

Su desarrollo todavía no es tan avanzado como para que puedan utilizarse en los grandes buques comerciales, especialmente si realizan rutas transoceánicas. Por eso, la industria naviera propone la creación de un Consejo Internacional de Investigación y Desarrollo Marítimo, que sería supervisado directamente por los miembros de la OMI.

Estaría financiado por navieras de todo el mundo a través de una contribución obligatoria de dos dólares por cada tonelada de combustible adquirida, lo que generaría un fondo de unos 5.000 millones de dólares (4.495 millones de euros) en un periodo de 10 años, que ayudaría a impulsar el uso de embarcaciones libres de carbono para principios de 2030.

Esta iniciativa, que se ha presentado ya ante la OMI, podría ponerse en marcha en 2023 mediante enmiendas al Convenio Marpol y desde la industria confían en que otros actores de relevancia en el negocio marítimo se sumen a la idea, lo que generaría una cantidad adicional para dedicar al I+D. La propuesta será discutida en marzo de 2020 durante el próximo Comité de Protección del Medio Marino en Londres.