Logística farmaceútica

La nueva herramienta permite la gestión de los envíos desde un único punto.

‘Transforming the European Medical Device Supply Chain: Adding Value and Reducing Cost’estudio elaborado por DHL SC, que se puede descargar en este enlace (disponible en formato pdf, en inglés, de 16 páginas, 1,5 Mb).

La industria sanitaria europea pasa por un momento complejo. Las compañías del sector, sometidas a una enorme presión de costes, márgenes operativos y divergencia entre las normativas legales de los diferentes países, han de replantearse con urgencia el modelo de distribución de productos médicos en Europa. Esta es una de las principales conclusiones del reciente informe ‘Transforming the European Medical Device Supply Chain: Adding Value and Reducing Costs’, comisionado por DHL.

El análisis muestra qué transformaciones debería llevar el sector sanitario en sus cadenas de suministro para adaptarse y garantizar el mejor servicio, reduciendo costes pero sin incumplir con el nivel de compromiso del servicio.

También se señalan las diferencias significativas que existen, tanto legales como operacionales, entre los países que forman Europa y que la convierten en un mercado especialmente complejo. Estas diferencias, aunque comienzan a diluirse, se dan especialmente entre los mercados emergentes de la Europa del Este y los más consolidados de la Europa occidental, con marcadas divergencias aún en cuanto a preferencias con respecto a tipo de producto, formas de pago o canales de distribución. 

El informe analiza el estado actual del sector sanitario europeo, deteniéndose en aspectos clave como qué tendencias influyen más en la configuración de una cadena de suministro y cómo lo hacen; o qué nuevas estrategias y soluciones están disponibles para llevar a cabo el desarrollo más adecuado de las nuevas cadenas de suministro y destaca cuatro directrices básicas a tener en cuenta:

1.- Segmentar la cadena de suministro por categoría de producto

Es necesario adaptar el almacenamiento, el transporte y los canales de distribución en cada país teniendo en cuenta las diferentes categorías de producto sanitario. Gran parte del material médico puede ser transportado por mar o carretera; la opción de transporte urgente ha de utilizarse sólo para las situaciones de emergencia.

Por otra parte, desde la perspectiva de la red logística, los productos pueden ser distribuidos a través de centros regionales de distribución o instalaciones de ‘cross-docking’ próximas al mercado final.

2.- Establecimiento de un canal directo con el consumidor

Como alternativa a la tradicional figura del distribuidor como mero intermediario, esta aproximación conecta a las empresas de forma más directa con los pacientes. No es aplicable en todas las situaciones ni adecuada para todos los productos; hay que tener en cuenta factores como, entre otros, las necesidades de seguridad y el número final de puntos de distribución. Pero, cuando es factible, puede ayudar a reducir sensiblemente el coste de operatividad y agilizar la entrega al paciente del producto final.

3.- Utilización de centros de distribución de uso compartido

Gracias a esta opción, varios fabricantes almacenan y gestionan sus productos mediante un único proveedor de servicios de logística (3PL) y, normalmente, desde un mismo centro.

Así, se aprovechan las sinergias de una red compartida de instalaciones y transporte, lo que flexibiliza y agiliza la cadena de suministro y disminuye la partida de costes.

4.- Externalización global de la logística

Poner en manos de un operador logístico 3PL la gestión de la cadena de suministro puede permitir al fabricante ganar en operatividad y eficiencia y centrarse en su negocio principal, como es la investigación, el desarrollo y la producción de dispositivos, soluciones y  material médico.