Aviones de Iberia en la terminal T4 de Barajas

Ante el anunciado plan de reestructuración de Iberia que prevé un recorte de 4.500 empleos, casi una cuarta parte de su plantilla, y una reducción del 15% en la oferta de la aerolínea, la ministra de Fomento, Ana Pastor, ha abogado por el diálogo entre las partes implicadas y ha pedido que el despido sea la última opción.

Tras la reunión mantenida con la directiva de Iberia y con representantes de CCOO y UGT para conocer el plan de reestructuración, que el Ministerio estudiará en profundidad, Pastor ha señalado que en el momento actual “cualquier reestructuración tiene que ser una reestructuración integral. En este sentido, ha insistido en que ha de existir un diálogo entre todas las partes y que se tienen que “incluir todos aquellos elementos que hagan posible que en España, desde luego, el despido sea la última opción«.

La ministra ha pedido a sus interlocutores que traten de evitar el conflicto a el fin de alejar la sombra de las previsibles huelgas en periodo navideño. Asimismo, les ha insistido en que si los despidos se llevan a cabo, se busquen alternativas como por ejemplo bajas incentivadas, prejubilaciones y recolocaciones. En este sentido, el consejero delegado de Iberia, Rafael Sánchez Lozano, se ha mostrado dispuesto a negociar, siempre y cuando se alcance un acuerdo antes del 31 de enero, fecha tope señalada por Iberia para ejecutar dicho plan.  

Separación de British Airways

Por su parte, el Sindicato Español de Pilotos de Líneas Aéreas, Sepla, pedirá de forma oficial la salida de Iberia de la fusión con British Airways, de la que nació IAG, porque es «la única forma de que sobreviva«. Este colectivo ha expresado también su «rechazo total» al plan de reestructuración y ha destacado que la salida de Iberia del holding con British Airways está contemplada en los propios acuerdos de fusión.

El responsable de la Sección Sindicaldel Sepla en Iberia, Justo Peral, ha alertado de que de la lectura de «la letra pequeña» del acuerdo de fusión se desprendía la futura «desaparición» de Iberia en beneficio de British Airways. Según Peral dicha fusión es «lesiva» tanto para los intereses de España como para «sus infraestructuras, en las que se ha invertido mucho, así como para Iberia y para sus trabajadores«.

Peral ha insistido en que el problema «no son los salarios sino que Iberia desaparece», ya que pasará de 26.000 trabajadores y 170 aviones a 10.000 y 70, respectivamente, en 2015, mientras que en esa fecha British Airways contará con 288 aviones y 50.000 empleados. Esto hará que «se queden con todo lo de la fusión, cuando no han puesto un duro y se habrán financiado con nuestros activos«.