La Autoridad Portuaria de Baleares, que se encuentra en plena elaboración de su Plan Estratégico, con un horizonte de cinco a diez años, ha querido aclarar que en lo correspondiente a la gestión del tráfico de cruceros, que es uno de los grandes ejes de esta programación, se están desarrollando las directrices marcadas por el Consejo de Administración.

Así, en una de estas líneas se definen los criterios de sostenibilidad e integración con las estrategias turísticas para este tipo de tráfico. Sin embargo, aunque a la Autoridad Portuaria le corresponde la gestión de las infraestructuras del puerto, es la administración competente quien debe marcar las líneas de este producto turístico.

De este modo, a partir de ahora y teniendo en cuenta las previsiones de escalas de cruceros en el puerto de Palma a partir del año 2022, se ha procedido a un cambio en el procedimiento de reservas de atraque. Estas, por tanto, dejarán de confirmarse automáticamente, a la espera de los criterios que fije la administración competente.

De cara a los próximos años, la prioridad de organismo portuario seguirá siendo ofrecer el mejor servicio al territorio y a sus usuarios. En esta línea, en 2020 se prevé que la mayor parte del año coincidan en las instalaciones de Palma como máximo dos cruceros.