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La deuda del sistema ferroviario español asciende a 20.000 millones de euros, según ha asegurado la ministra de Fomento, Ana Pastor, este martes durante su intervención en la sesión del Congreso para convalidar el Real Decreto-Ley 22/2012, de 20 de julio, por el que se adoptan medidas en materia de infraestructuras y servicios ferroviarios, y que aprobó el pasado viernes en Consejo de Ministros.

Con este pasivo, Ana Pastor cree que la sostenibilidad del sistema ferroviario español está seriamente amenazado, “ a pesar de que contamos con una infraestructura de primer nivel y un operador referente en todo el mundo”, señaló. Pastor también ha detallado que el funcionamiento actual de la red de trenes cuesta 2.500 millones de euros al año a los contribuyentes españoles.

Feve ingresa 45 y gasta 194 millones

En su intervención, Pastor dedicó una especial atención a la situación de los Ferrocarriles de Vía Estrecha (FEVE), operador que el próximo 31 de diciembre quedará definitivamente integrado en la estructura de Renfe, en lo que respecta a la gestión de sus rutas y servicios, y de Adif, la parte de gestión de la infraestructura. Así, la ministra ha definido su situación económica de “precaria” puesto que ingresa 45 millones de euros y gasta 194 millones, es decir, tres veces más. Además, “pese a que el Estado realiza una aportación de casi el doble de los ingresos, todos los años se genera deuda, que ya supera los 500 millones de euros”, detalló a los diputados.

A ello, observó la titular de Fomento, “habría que añadir que sus índices de ocupación son del 20% y que compiten con Renfe en algunas líneas, factores que refuerzan la necesidad del cambio”. Por todo ello, cree que su integración en Renfe y Adif garantiza la continuidad del servicio al disminuir los gastos corporativos, eliminar la multiplicidad de las sedes, obtención de sinergias en las compras y adquisición de material móvil, además de mejorar el coste del mantenimiento de vía.

Por lo que respecta Renfe, Pastor volvió a insistir en que “arrastra graves problemas estructurales que le impiden dar el salto para convertirse en un gran operador internacional así como hacer sostenible y eficiente su operación nacional”.

Mercancías, 66 millones de pérdidas anuales

Respecto al transporte de mercancías, en el que además de Renfe operan otras 16 empresas ferroviarias, la cuota total no alcanza el 4%. En este sentido, la ministra no ve lógico que siguiendo Renfe el principal operador dominante en tráfico de mercancías, “tal y como ha señalado recientemente la Comisión Nacional del Competencia, sin embargo, tiene unas pérdidas anuales de casi 66 millones de euros.

Además, la responsable no olvidó recordar que se ha creado en los últimos tiempos 16 sociedades mixtas (público/privadas), 11 con participación parcial y 5 con participación total, que incrementan estas pérdidas en 25 millones, de forma que en términos de contabilidad nacional, “el área de mercancías de Renfe operadora presenta un déficit de 91 millones de euros”.

Escasa rentabilidad en pasajeros

En cuanto al servicio de pasajeros, Ana Pastor ha insistido en que algunas estaciones y servicios ferroviarios “muestras importantes ineficiencias y falta de rentabilidad económica y social”. Así, ha recordado que actualmente existen 52 servicios de media distancia considerados ineficientes, cuyo índice de ocupación está por debajo del 15% y el índice de cobertura del billete (ingresos/gastos) está en el orden del 16%.

En estos servicios, el déficit anual alcanzó los 34,1 millones de euros en 2011. Es decir, “cada uno de estos viajeros paga aproximadamente unos 7 euros por su billete, pero los españoles pagan, a través de sus impuestos, unos 31 euros por cada viaje”, detalló Pastor.

Sólo en 2011 ha habido 176 estaciones o apeaderos en los que no se llegó a 1 viajero diario que se subiera o se bajara en un tren de media distancia; en otras 152 estaciones o apeaderos no se alcanzaron 3 viajeros diarios; y existen servicios ferroviarios de media distancia que unen capitales de provincia que llevan de 3 a 5 viajeros de media.

Por todo ello, la ministra considera que la nueva estructura definida para Renfe Operadores, con cuatro sociedades: viajeros, mercancías, mantenimiento, y gestión de activos y material rodante, presenta “importantes ventajas”. Por un lado, “Renfe mantiene su condición de Operador Público de referencia y Renfe Operadora se constituye en el accionista 100% de las sociedades. El esquema empresarial adoptado, además, es similar al de otros Operadores Ferroviarios Públicos del ámbito europeo”, garantizó la titular de Fomento.