Portacontenedores Nordcheetah de Boluda

El comercio entre Asia y el Mediterráneo oriental ha anotado un ligero incremento del 0,6%.

Tras un 2018 bastante mediocre, con un crecimiento de apenas un 0,6%, el tráfico de contenedores desde Asia hacia el Mediterráneo ha crecido un 3,1% entre enero y mayo de 2019, ya que en China han empezado a redirigir su atención hacia otros mercados para compensar la caída de los envíos hacia Estados Unidos.

Concretamente, ha sido el tráfico desde Asia hacia el Mediterráneo occidental, incluido el norte de África, el que ha obtenido mejores resultados, con un ascenso del 5,9%. Gran parte del crecimiento se debe al aumento de las importaciones españolas, que se han visto reforzadas por el aumento del salario mínimo a principios de año.

También han registrado datos positivos las importaciones italianas desde Asia, aunque el hecho de que se mantengan o no al alza dependerá de si el gobierno decide aplicar la baja de impuestos en la que está trabajando. En cualquier caso, parece poco probable que llegue a darse el caso, pues el país podría enfrentarse a una acción disciplinaria por parte de la Comisión Europea por su incapacidad para controlar la deuda pública.

En cuanto al comercio entre Asia y el Mediterráneo oriental, que se había reducido en un 1,5% en el año 2018, ha anotado un ligero incremento del 0,6% en los cinco primeros meses de 2019. No obstante, es poco probable que el crecimiento en este mercado se acelere, puesto que Turquía todavía está recuperándose de la crisis monetaria sufrida en el verano de 2018.

En Oriente Medio, la nota positiva la pondrán las economías del Mar Negro y el Adriático por las fuertes importaciones registradas en Ucrania, aunque ninguno de ellos mueve los volúmenes de Turquía. A la vista de todos estos datos, de cara a la segunda parte del año, se espera un crecimiento moderado entre Asia y el Mediterráneo.

Se reduce la oferta disponible

En lo que respecta a la oferta, en el primer semestre los espacios disponibles en las conexiones desde Asia hacia el Mediterráneo se han mantenido por debajo de los niveles del mismo período del año pasado. Sin embargo, los factores de carga en el segundo trimestre rara vez han superado el 85%, lo que ha provocado el descenso de los fletes.

Por suerte, en el mes de mayo los buques viajaron al 90% de su capacidad, lo que ha permitido un incremento que se ha mantenido hasta finales del mes de junio. Posteriormente, a principios de julio, han vuelto a caer.