En el primer trimestre de 2020, la exportación de ganado vivo ha crecido casi un 35% en el puerto de Cartagena, superando las 135.700 cabezas. De ellas, 119.188 corresponden a ganado ovino y caprino, y otras 16.556 a ganado bovino.

La instalación está logrando afianzarse como el principal punto de embarque de ganado vivo español con destino a otros países mediterráneos, principalmente musulmanes. Los principales destinos son Libia, Líbano y Argelia, aunque se han abierto nuevas rutas con Jordania y Arabia Saudí.

Por países, se han exportado a Libia 64.155 cabezas de ganado, a Jordania 46.846, a Arabia Saudí 15.352, al Líbano 6.452 y a Argelia 2.939. Todo el ganado es seleccionado en origen tras un minucioso proceso, pues ha de cumplir las normas islámicas que le hacen apto para el consumo.

En 2010, se puso en marcha esta línea de negocio, pasando de 22.500 cabezas de ganado exportadas ese año a las 654.000 de 2019, lo que supone multiplicar por 30 la cifra. En comparación con otros, aún no es un tráfico significativo en volumen, pero ha experimentado un fuerte crecimiento gracias al buen servicio prestado.

La terminal de ganado vivo dispone de todos los servicios necesarios de inspección, sanidad animal y aduana, así como de un conjunto de profesionales especializados. Además, sus instalaciones cumplen las disposiciones relativas al bienestar animal y la disminución de los residuos.

De hecho, el de Cartagena ha sido el primer puerto en España en contar con la regulación específica para este tipo de tráfico y también el primero en cumplir con la normativa de Bienestar Animal de la Comunidad Europea.

Los buques que lo realizan están muy especializados y cuentan con corrales, silos para piensos, y zonas de almacenaje para la paja, así como con un sistema de cambio de atmósfera para evitar los problemas derivados del aire viciado. Entre sus tripulantes, cuentan con pastores-cuidadores de los animales y con personal sanitario que puede atender cualquier necesidad de tipo veterinario.