La Autoridad Portuaria de Santa Cruz de Tenerife ha finalizado 2020 con una caída del 14,8% en su tráfico total debido a la crisis sanitaria, tras mover apenas 11 millones de toneladas, prácticamente dos millones menos que en 2019.

En general, el Covid-19 ha tenido un duro impacto tanto en los movimientos de pasajeros como en la demanda de mercancías y servicios. De hecho, la cifra de negocio ha pasado de 47,3 millones de euros generados en 2019 a 38,7 millones.

Los puertos dependientes del organismo portuario tinerfeño han cerrado el año con 11.150.029 toneladas, siendo los de Santa Cruz de Tenerife y La Gomera los que mayores descensos han registrado, del 16,5% y el 16,9% respectivamente.

En el extremo contrario, se sitúa el puerto de La Estaca, con un incremento de prácticamente el 10%. En cuanto a la mercancía general, también San Sebastián de La Gomera y Tenerife han anotado descensos del 17% y el 7,4%, mientras La Estaca ha crecido más de un 11%.

A nivel general, la mayor caída total corresponde a los graneles líquidos, con un retroceso del 26,7%, seguida de los avituallamientos de combustible y agua, que perdieron un 22,7%.

El movimiento de pasajeros se ha reducido un 45,7%, lo que supone tres millones menos que en 2019. Aunque la caída de cruceristas ha sido del 67%, el movimiento de pasajeros en régimen de transporte ha sido el más dañado, con pérdidas superiores a los dos millones de personas.

No en vano, se pasó de los 5,1 millones de pasajeros a apenas tres millones en 2020. En este contexto, conviene apuntar que solamente han recalado en las instalaciones 12.000 buques mercantes, un 24% menos.

En enero de 2021, la Autoridad Portuaria ha comenzado a aplicar sus nuevas tasas portuarias tras la entrada en vigor de la Ley 11/2020 de 30 de diciembre de Presupuestos Generales del Estado para 2021, lo que se traduce en una reducción del 12,5% de las tasas del buque y la mercancía.