En 2019, el tráfico del puerto de Bilbao se ha situado en 35,4 millones de toneladas, lo que implica un ligero descenso del 0,39%. Se mantiene, por tanto, en cifras similares respecto al año anterior, a pesar de la parada técnica de más de tres meses de Petronor.

La refinería no ha retomado hasta noviembre la actividad total. Esto ha provocado que el tráfico de crudo baje un 15% y el del fuel casi un 5%, lo que representa un descenso de 1,8 millones de toneladas, aunque su actividad total se ha reducido en 2,6 millones de toneladas.

A pesar de ello, los graneles líquidos han crecido un 2%, debido al récord histórico de las importaciones de gas y al crecimiento de la descarga de gasoil. Por su parte, los graneles sólidos han anotado una caída del 1,6%.

El volumen de mercancías del comercio exterior transportadas en contenedores se mantiene, aunque en toneladas brutas se aprecia un descenso del 1,32%. Además, la mercancía general no contenerizada se ha reducido en un 8,5%, como reflejo de la menor actividad del sector siderúrgico.

En este segmento, destaca la consolidación de las autopistas para el transporte de camiones hacia Reino Unido y Bélgica. Bilbao sigue siendo el primer puerto español en tráficos con el Reino Unido, acaparando, aproximadamente, el 27% de los flujos.

La instalación, que ya se ha preparado para cualquier acuerdo comercial al que llegue la Unión Europea con Reino Unido, e incluso para el no acuerdo, ha movido 3,4 millones de toneladas de todo tipo con el territorio británico a lo largo de 2019.

Por otro lado, la cuota del mercancía general que utiliza el ferrocarril sigue siendo del 19% y la de mercancía contenerizada se mantiene en el 23%. En cuanto a la cifra de pasajeros, ha llegado a las 160.544 personas, un 20% menos, debido a la reducción de servicios del ferry en noviembre por revisión de flota y por temporales, y a un menor número de escalas de cruceros.