El puerto de Vigo ha registrado un crecimiento del 14,05% en el tráfico de mercancías hasta julio en comparación con el de 2020 y un 7,94% en relación a 2019, con un total de 2.638.604 toneladas.

A pesar de la crisis de los microchips, la principal mercancía siguen siendo los automóviles, con un incremento de casi el 25% en el acumulado, a lo que ha contribuido el descenso considerable de producción en el segundo trimestre del 2020.

También conviene señalar el aumento del 15,72% en el tráfico de cemento y del 31,59% en el del granito en bruto. Los metales y sus manufacturas, a pesar de no haber tenido un buen comienzo de año, se sitúan ya solamente un 5,96% por debajo del mismo periodo del año anterior.

La estadística del tráfico de contenedores sigue siendo buena, con 132.532 TEUs, lo que supone un incremento de 8,43% respecto a 2020 y de un 5,8% en relación a 2019.

En lo que se refiere a la mercancía manipulada en contenedor, ha alcanzado las 1.664.815 toneladas, un 12,20% más que en 2020 y un 8,22% más que en 2019. Las cifras indican que se mueven más contenedores llenos que vacíos, y están equilibrados los tráficos de importación y exportación.

Tráfico de julio

En cuanto a los datos de julio, el tráfico se ha situado en 360.343 toneladas, un 2,16% menos que en julio de 2020. La mercancía general ha caído un 4,15% hasta las 319.943 toneladas, seguida de los graneles sólidos, que han aumentado un 16,95% hasta las 33.560 toneladas, y los graneles líquidos, con 6.840 toneladas que suponen un ascenso del 17,97%.

Si las cifras se comparan con 2019 también se ha producido un descenso del 1,56% sobre el tráfico de mercancías. La razón se sustenta en la crisis de los microchips, que lleva meses afectando a la producción del grupo Stellantis, y ha supuesto una disminución considerable en el número de coches embarcados en Bouzas.

Igualmente, los contenedores han tenido un ligero descenso del 1,95% en comparación con julio de 2020, por el descenso de contenedores movidos por medios rodantes en dicha terminal, consecuencia directa del descenso de producción de automóviles. Sin embargo, se ha registrado un incremento del 3,52% respecto a 2019.