Pese a que, según los datos del Avance del Inventario de Emisiones de Gases de Efecto Invernadero publicado por el Ministerio para la Transición Ecológica, reflejan un descenso en las emisiones contaminantes producidas en España durante 2018, el año pasado aumentaron los contaminantes vertidos a la atmósfera por el transporte terrestre.

En este sentido, frente al retroceso general de un 2,2% anual, hasta colocarse en unas emisiones brutas de 332,8 millones de toneladas de CO2 equivalentes, gracias fundamentalmente al aumento de la generación hidráulica y renovable, el transporte las ha elevado un 2,7%, debido fundamentalmente, según las estadísticas oficiales, a la subida de las emisiones del transporte por carretera, que por sí solo supone un 25% del total de las emisiones de gases de efecto invernadero habidas en el país durante el pasado ejercicio.

Sin embargo, poca parte de este mal dato es achacable al sector del transporte de mercancías por carretera, ya que el avance estadístico refleja un incremento interanual del 2,6% en el transporte por carretera, debido a un aumento en el consumo de gasolina del 4,8% y a un aumento del 2% en el consumo de gasóleo.

Además, un tercio de las emisiones correspondientes al transporte por carretera se concentran en aglomeraciones urbanas, de tal manera que este modo de transporte lo colocan como el sector con mayor peso en las emisiones de gases de efecto invernadero de 2018, con un 27% del total.