La Asociación de Transporte por Carretera de Reino Unido, RHA por sus siglas en inglés, ha mostrado su preocupación por los posibles problemas que deberá afrontar el transporte por carretera cuando Reino Unido abandone oficialmente la Unión Europea, en marzo de 2019.

Independientemente de ciertos acuerdos que deberán adoptarse antes de esa fecha referentes a la validez del permiso de conducción, desde RHA temen que los controles extra que deberán pasar los camiones en el puerto de Dover supongan retrasos en sus negocios, con las consecuentes pérdidas.

Pese a sus peticiones anteriores, la Asociación aún no ha obtenido respuestas sobre cómo funcionarán las aduanas a partir de ese momento e insiste en que si no se logra llegar a una posición común con la Unión Europea, el transporte por carretera tendrá que enfrentar muchos desafíos.

Entre ellos, se encuentra la posible limitación del número de camiones británicos en los países comunitarios y viceversa. Por eso, encuentran «decepcionante» el hecho de que no se haya publicado todavía un documento técnico que explique los cambios que vayan a afectar a las cadenas de suministro, para que puedan adaptar sus operativas a tiempo.

Desde RHA, se muestran satisfechos por los avances realizados para el reconocimiento de la documentación de los gestores de transporte y los permisos de conducción de los transportistas de la Unión Europea que trabajen en Reino Unido. Sin embargo, siguen reclamando un periodo de transición para que las empresas puedan adaptarse a los cambios y no se generen problemas de suministro.