Han tenido que transcurrir tres meses para que el transporte internacional desde la Unión Europea hacia el Reino Unido tras el ‘Brexit’ empiece a mostrar signos de normalización.

Según Astic, la salida del Reino Unido de la Unión Europea ha impactado muy negativamente en el transporte por carretera durante los meses de enero y febrero, provocando retrasos y elevados costes, en su mayoría debidos a la introducción de nuevos reglamentos y trámites aduaneros.

Más del 70% de las exportaciones españolas hacia Europa viajan por carretera y Reino Unido representa un mercado clave para nuestro país. Actualmente, España es el quinto país, por volumen de mercancías, que introduce productos en el país británico con un tránsito semanal aproximado de 8.000 viajes de camiones españoles. A nivel europeo, más de 2,3 millones de camiones viajan entre el Reino Unido y la UE cada año.

Según datos provisionales del ICEX, en enero de 2020, el primer mes de salida efectiva del Reino Unido de la UE, las exportaciones españolas de bienes al Reino Unido cayeron un 23% en tasa interanual; mientras que las importaciones españolas de bienes procedentes del país británico durante este mes disminuyeron incluso más, un 64,9% en tasa interanual.

Tras los dos primeros meses, la situación empieza a mostrar signos de normalización desde marzo, a pesar de que, como estima la patronal de transporte internacional, el sector continúa sufriendo las nuevas normas administrativas posteriores al ‘Brexit’.

En concreto, Astic estima que los nuevos trámites administrativos están generando un incremento de las cargas en vacío procedentes del Reino Unido que se sitúan en el 50%, lo que está disparando los costes de las empresas de transporte en estas rutas.

España es el quinto país, por volumen de mercancías, que introduce productos en el país británico con un tránsito semanal aproximado de 8.000 viajes de camiones españoles.

Obstáculos que permanecen

Así mismo, la organización estima que el ‘Brexit’ ha dejado para el transporte en las rutas entre la UE y el Reino Unido obstáculos como un aumento de las tarifas al contado en el transporte tanto dentro como fuera del Reino Unido, costes adicionales relacionados con retrasos en la aduana, cambios de ruta de los camiones o con el desabastecimiento o plazos de espera prolongados para obtener números de IVA y EORI del Reino Unido, según el informe ‘Principales problemas relacionados con el comercio y la inversión entre la UE y el Reino Unido desde el final del periodo de transición’ elaborado por Business Europe.

De igual modo, el documento señala que ahora también es necesario pagar derechos de aduana sobre productos que no cumplen con los requisitos de origen y que cada envío de importación debe ser despachado de aduana, con un coste aproximado de entre 58 y 70 euros por entrada.

Además, también se ha incrementado la necesidad de mano de obra adicional necesaria para hacer frente al aumento de la carga de trabajo debido a los requisitos de documentación y ha crecido el coste de inversión en modificaciones informáticas para intercambiar información con corredor y aduana.

Esto implica, a juicio de Astic, que muchas empresas se enfrentan actualmente a grandes desafíos como encontrar nuevos clientes, explorar nuevos mercados o rediseñar las cadenas de suministro, con lo que tendrán que renegociar los contratos de venta para cambiar las condiciones de entrega, empezar a gestionar almacenes externos para mitigar el impacto de los retrasos fronterizos y adaptar su red de distribución.