Sueña el transportista que mañana será mejor
con este engaño va tirando
y las deudas trapicheando
pues así cegado
llenándose de valor
día tras día
de prestado arranca ese motor
y en inocente víctima
sin darse cuenta se convierte
para su desdicha fuerte.

Sueña el transportista en la riqueza
que casi enloquece
sueña que de nada carece
su miseria y su pobreza
sueña que a rivalizar empieza
sueña que otro su mano le tiende
sueña que la Administración le defiende
y en el sector en conclusión
sin exclusión
todos sueñan lo que no son.

Sueña de estas mentiras cegado
pues soñé con otro diferente mercado
más de mi propia ilusión
engañado me vi.

¿Qué es el transporte? Un no vivir
¿Qué es así la vida? Sin razón
una sombra, una mala intuición
ya que el mayor bien es risueño:
que todo el transporte es sueño
y los sueños así son.