El sector del transporte especial vive un momento duro, en el que las condiciones en que se realizan estos servicios viven momentos de devaluación de su actividad, en la que la actividad de un sector altamente profesionalizado y especializado, que realiza grandes inversiones en equipos, se ve casi como una commodity.

Como se ha señalado en la asamblea general de Astrae celebrada recientemente en Madrid se ha analizado la tendencia creciente en el país a desviar los vehículos industriales, incluyendo los transportes especiales, hacia vías de peaje para descongestionar las carreteras convencionales y mejorar la seguridad vial.

Esta situación provoca, en el caso del transporte especial, la aplicación de tarifas de peaje muy superiores a las que gravan la circulación de los camiones con medidas estándar que transportan otras mercancías y que, como indica Juan Gatnau, presidente de Astrae, en algunos casos peajes que superan al propio coste total del transporte.

La opacidad de los peajes

El sector, además, se queja de la opacidad y la variedad existentes en las tarifas que aplican las concesionarias de vías de peaje, algo que no existe en otros países europeos, así como del agravio comparativo existente con los megacamiones que, llevando incluso más peso que algunos transportes especiales, pagan los mismos peajes que camiones estándar.

De igual modo, el sector denuncia, además, las diferencias de criterio existentes entre las concesionarias de vías de peajes que, además de las cantidades a abonar, se extienden también a las condiciones de circulación de los convoyes excepcionales, como el número de vehículos de acompañamiento, prohibiciones de circulación o limitaciones, así como de normas específicas en el uso de rotativos, entre otros aspectos.

En este mismo sentido, el sector del transporte especial también sobre la falta de control que tiene la DGT sobre la circulación de este tipo de expediciones desde que circulan megacamiones y que se traduce en una caída de un 30% en la solicitud de permisos, cuando, al tiempo, ha crecido un 40% el número de viajes de transporte especial comunicados.

Por lo que respecta a la estiba, tema que afecta al transporte especial como al resto de segmentos de actividad, el sector está preocupado por la falta de normas concretas y la falta de implicación de los cargadores, aspecto al que no puede llegar la DGT, pero que es fundamental para la correcta colocación de la mercancía en los vehículos de transporte.