El transporte gallego, preocupado por el derrumbe del viaducto de El Castro en la A-6

El transporte gallego, preocupado por los costes operativos que genera el derrumbe del viaducto de El Castro en la A-6 y la poca información que se da sobre la situación.

Martes, 21/06/2022 por CdS

Los viaductos derrumbados estaban siendo objeto de obras de reparación.

Fegatramer considera «muy grave y preocupante» la situación que genera para el transporte de mercancías el derrumbe del viaducto de El Castro, en la A-6, que ha afectado a un tamo la auvovía el límite entre Galicia y León, en ambas direcciones.

La patronal gallega del transporte estima que los desvíos establecidos suponen un «mayor coste económico para las empresas», aunque, a su juicio, lo peor tiene que ver con la incertidumbre que crea este siniestro en relación con el estado de conservación de la A-6.

Por ello, piden al Ministerio de Transportes, Movilidad y Agenda Urbana que de «cumplida información sobre las causas de este derrumbe» y que sea transparente sobre la situación de las infraestructuras.

Transportes, por su parte, asegura que se están «usando todos los recursos necesarios para conocer las causas de los daños en el Viaducto de El Castro y plantear la mejor solución”.

De igual modo, el Departamento Ministerial asegura que «se compartirá toda la información con rigor y transparencia para garantizar la seguridad, tanto de los trabajadores como de los usuarios».

El pasado 7 de junio se producía el derrumbe de uno de los vanos de la calzada sentido La Coruña de los viaductos de El Castro en la autovía A-6, mientras que día 19 de este mismo mes caía otro vano en la misma calzada, sin heridos ni víctimas mortales.

Según Transportes, los viaductos estaban siendo objeto de obras de reparación, iniciadas el pasado mes de octubre de 2021, a través de una declaración de emergencia.

Así pues, la calzada sentido La Coruña estaba cerrada a la circulación y el tráfico estaba siendo desviado por la calzada sentido Madrid. Tras producirse el incidente, se cerró inmediatamente, por precaución, la calzada sentido Madrid y el tráfico comenzó a desviarse por la N-6.

Desde entonces se está trabajando, a nivel técnico, para conocer las causas de los derrumbes y poder ejecutar una solución que restituya el tráfico lo antes posible.