Teniendo en cuenta que el poder adquisitivo en Sudamérica es menor, sorprende la solidez de las importaciones desde Norteamérica.

Teniendo en cuenta que el poder adquisitivo en Sudamérica es menor, sorprende la solidez de las importaciones desde Norteamérica.

Aunque en 2018 el comercio marítimo de contenedores entre Norteamérica y la costa este de Sudamérica ha estado muy debilitado, la demanda y las tasas de carga han aumentado en los últimos meses.

América Latina es la región con el pronóstico de crecimiento más bajo de todas las estudiadas por la consultora Drewry, con menos de un 1%. El temor a que los planes de austeridad de Argentina no sean suficientes para frenar su crisis económica, unido a la devaluación de las monedas argentina y brasileña, han contribuido a esta situación.

Además, las huelgas de transportistas en Brasil han afectado a los tráficos portuarios en la zona. Los flujos de contenedores entre Norteamérica y la costa este de Sudamérica han sido bastante flojos en comparación con el mismo periodo del ejercicio anterior, principalmente por la caída en los tráficos desde la costa este de Sudamérica.

En la primera mitad del año, el movimiento de contenedores se ha reducido un 3,5% hasta los 285.000 TEUs, aunque los últimos datos indican que se ha corregido esta tendencia en agosto, el mejor mes en dos años, con un incremento del 15%. Podría parecer que las continuas devaluaciones de la moneda y los efectos de las huelgas están dando un empujón, aunque con cierto retraso, a las exportaciones.

Por otro lado, teniendo en cuenta que el poder adquisitivo de los consumidores de Sudamérica es menor, sorprende la solidez de las importaciones desde Norteamérica. La demanda se ha incrementado un 5,6% hasta los 240.000 TEUs y la tasa de crecimiento a nivel mensual ha llegado al 11% en julio y al 6,7% en agosto.

Cinco servicios semanales

Actualmente, solamente hay cinco servicios semanales entre ambas zonas, controlados por CMA-CGM, Hamburg-Sud, Hapag- Lloyd y MSC, con un tamaño medio de los buques de 5.400 TEUs. Con tan pocos servicios, no hace falta mucho para ajustar la capacidad, pero la oferta se ha mantenido constante en los últimos meses, salvo por algunas escalas canceladas.

En comparación con septiembre de 2017, la capacidad se ha reducido un 1% tanto en los flujos con destino Norteamérica como en los de Sudamérica. El enfoque conservador de las navieras ha dado sus frutos en agosto, dado que la demanda ha impulsado la utilización de los buques en un 70% en las conexiones hacia el norte por primera vez en dos años.

El impacto en las tasas de carga ha sido inmediato, llegando a 3.610 dólares/FEU (3.164 euros) en el mes de agosto. En septiembre se han reducido, pero situándose aún un 22% por encima de las cifras del ejercicio anterior.

En las conexiones hacia el sur se ha observado un repunte similar, si bien los precios en este caso se han mantenido desde el mes de julio. En cualquier caso, es poco probable que las navieras agreguen más capacidad hasta que se estabilice el mercado.