contaminación marítima

Las navieras apuestan por reducir la contaminación marítima.

La cuestión de elegir la inversión adecuada para cumplir con la regulación de la OMI por la que se exige que los buques reduzcan hasta el 0,1% sus emisiones de azufre, y que ha entrado en vigor el 1 de enero de 2015, ha generado varios debates en el último año.

En primer lugar, se planteaba el debate sobre cuál de las múltiples opciones disponibles es la mejor para cumplir con tales requisitos, como los combustibles bajos en azufre, el uso de combustibles altos en azufre pero con la instalación de depuradores, el GNL, metanol, biocombustibles, etc. En segundo lugar, se ha discutido sobre la necesidad de equilibrar, a largo y a corto plazo, el riesgo, el coste y la amortización de las inversiones.

MEC Intelligence, una consultora especializada en las industrias Marítima, de Energía y ‘Cleantech’, ha revisado la información proporcionada por 70 empresas que navegan por las zonas SECAs europeas, y ha concluido que las navieras están teniendo «buen criterio» a la hora de adoptar nuevas tecnologías, especialmente en los últimos seis meses. En conjunto, estas empresas poseen una flota de aproximadamente 5.000 buques.

De las 70 empresas evaluadas, 55 han dado a conocer sus estrategias de cumplimiento públicamente, aunque hay escasa información sobre los buques graneleros y petroleros. En general, los resultados muestran que un 75% de las embarcaciones de pasajeros y de carga rodada han elegido utilizar depuradores.

A pesar de que el GNL tiene buenas perspectivas para el futuro, su uso se ha limitado al transporte por la costa y el interior. La mayoría de los buques parecen usar gasoil marítimo, mientras que se prevé que el resto de opciones no tengan un gran desarrollo por el momento.

Depuradores y GNL

Los depuradores han sido adoptados por 17 de las 70 navieras encuestadas, entre ellas, Brittany Ferries, Carnival Corporation, DFDS y Royak Caribbean Cruise. Sin embargo, la caída en los precios del petróleo parece estar impactando de manera negativa en esta tecnología; en concreto, los pedidos de ‘scrubbers’ se duplicaron de abril a septiembre de 2014, mientras que en los últimos cuatro meses el crecimiento ha sido del 19%.

El GNL ha sido elegido por el 20% de las empresas, con Universal Marine, BC Ferries y Fjord Line a la cabeza. Al contrario que en los depuradores, en los últimos cuatro meses se ha registrado un aumento del 13% en el pedido de buques propulsados por GNL, en especial aquellos destinados al transporte de contenedores, que han crecido un 125% , con 10 pedidos más de septiembre de 2014 a enero de 2015.

Sin embargo, existen algunos obstáculos para el desarrollo de esta tecnología, como son la falta de disponibilidad de infraestructuras de abastecimiento y la caída del precio del petróleo. De hecho, en octubre, Brittany Ferries canceló la construcción de un buque y los procesos de modernización a cuatro buques, destinados a adaptarlos para funcionar con GNL.

Combustible bajo en azufre

También se discutr el uso de otros tipos de combustibles alternativos. En la región conformada por los puertos de Amsterdam, Rotterdam y Amberes se está utilizando el combustible bajo en azufre, mientras que Stena Line ha elegido el metanol para las travesías del Stena Germanica en 2015. De la misma manera, los biocombustibles, el etanol o las pilas de combustible están siendo considerados por algunas navieras, aunque las perspectivas de crecimiento de estos últimos parecen limitadas debido a su disponibilidad, seguridad y riesgos en lo relativo a la compatibilidad.

El combustible bajo en azufre está siendo el más utilizado por los transportistas de contenedores, graneleros y petroleros, como por ejemplo, MSC, Maersk Line, Eimskip, Tallink y Hurtigruten. Las razones para esta elección son los conocimientos previos en relación a este combustible, la menor inversión, el desarrollo de la cadena de suministro para el bunkering y los precios favorables del petróleo.

A raíz de la incertidumbre en el precio del petróleo, se podría prever un menor desarrollo de otras tecnologías, como el GNL o los depuradores, a favor de los combustibles bajos en azufre. Sin embargo, cuando el límite global de azufre sea de 0,5% entre 2020 o 2025, la preocupación no girará sólo en torno al precio del petróleo.

Otros factores que influyen, son los relativos al abastecimiento que pueden ofrecer las refinerías globales para atender la creciente demanda de los combustibles bajos en azufre. Por ello, la consultora señala que las navieras seguirán explorando nuevas estrategias que les permitan cumplir los nuevos límites, la demanda de los clientes y sus necesidades.