El desguace de buques portacontenedores se ha reducido dramáticamente desde el año 2016 y principios de 2017, cuando se registró una intensa actividad. Desde que comenzó 2018, solamente se han enviado al desguace 12 embarcaciones, con capacidad para 21.778 TEUs.

A consecuencia de ello, la consultora Alphaliner ha tenido que ajustar sus predicciones para el ejercicio a solamente 200.000 TEUs, una cifra que podría revisarse a la baja si el ritmo actual no remonta en los próximos meses.

La capacidad que se prevé eliminar de esta forma en 2018, que se situará entre los 100.000 y los 200.000 TEUs, contrasta con los 413.982 TEUs de 2017 y con los 654.862 TEUs de 2016, todo un récord. Una disminución mayor podría situar el volumen en su nivel más bajo desde el año 2011.

Aún están pendientes de entrega entre los meses de abril y diciembre buques con capacidad para 1.000.000 TEUs, lo que unido al ratio de desguace actual, supone que la capacidad total crecerá un 6% en 2018. La flota alcanzará los 22,37 millones de TEUs a finales de año, respecto a los 21,1 millones con los que arrancó en enero.

Mientras la flota inactiva se ha reducido de forma significativa desde los 1,6 millones de TEUs en octubre de 2016 hasta los 340.000 TEUs actuales, el mercado global sigue en un punto delicado, ya que cualquier descenso en la demanda amenaza con destruir la frágil recuperación del sector de los portacontenedores y las tasas de carga ya han comenzado a caer por el exceso de oferta.