Pese a que el ICO ha puesto en marcha una línea, apoyada en una línea de avales públicos, por importe hasta ahora de 40.000 millones de euros, para garantizar la liquidez de las empresas, especialmente autónomos y pymes, el sector del transporte y la logística no ha recurrido mucho a ella.

Según los registros de Fenadismer, un 4,27% del volumen total de operaciones corresponde al sector, de tal manera que, hasta el pasado fin de semana, sólo se habían acogido un total de 8.951 empresas del transporte y la logística que habían suscrito un total de 11.621 operaciones de préstamo.

Ante esta situación, la organización empresarial pide un «plan de ayudas específico para el sector del transporte por carretera, por su carácter esencial, evitando la quiebra inmediata y desaparición de miles de autónomos y pequeñas empresas de transporte por la imposibilidad de atender a sus pagos más inmediatos».

Entre las medidas de carácter inmediato que pide la patronal se encuentran, además de las ya establecidas en materia tributaria y laboral para todos los sectores económicos, una moratoria en el pago a las entidades financieras de las próximas cuotas mensuales de financiación de los vehículos de transporte, añadiéndolas al final del período de amortización del pago del vehículo para evitar un colapso de liquidez.

De igual manera, Fenadismer también considera imprescindible que se articule una línea de ayudas económicas que permita dotar de liquidez a las empresas transportistas que están más necesitadas, para poder hacer frente al pago de sus suministros y consumos, utilizando como referencia el modelo aprobado por el Gobierno italiano.