Una vez conocida oficialmente la sentencia del Tribunal Supremo en relación con el proceso separatista de Cataluña, se han empezado a producir diversas movilizaciones centradas en cortar algunas de las principales vías de comunicación de la comunidad autónoma, en protesta por el fallo judicial.

De igual modo, también se esperan para las próximas horas que se organicen nuevas acciones de protesta que podrían prolongarse durante los próximos días en todo el territorio catalán.

De hecho, coincidiendo con este asunto, el próximo 18 de octubre diversos sindicatos han convocado una huelga general en Cataluña para pedir mejoras laborales.

Precisamente justo antes de que se conociera el fallo, CETM ha mostrado «su preocupación ante las llamadas alentando la desobediencia civil y a una movilización persistente que llevan realizándose desde hace semanas por parte de los sectores independentistas, y que en ocasiones recientes anteriores dieron lugar a cortes indiscriminados de carreteras que perjudicaron notablemente el normal desarrollo de los servicios de transporte y provocaron a nuestras empresas cuantiosos daños económicos».

Así mismo, la organización recalca que «el derecho al trabajo y a la libre circulación de mercancías y personas son derechos constitucionales y es responsabilidad de los cuerpos de seguridad del Estado y de las Comunidades Autónomas velar por que ambas se puedan desarrollar con normalidad», al tiempo que pide coordinación entre los diferentes administraciones, toda vez que Cataluña constituye una de las principales vías de acceso del transporte por carretera a otros países de la Unión Europea.

En este mismo sentido, la patronal dice sentirse «hastiada por el hecho de que ante cualquier tipo de reivindicación se recurra al corte indiscriminado de carreteras y la consecuente paralización de nuestra actividad» y cifra las pérdidas de facturación para el sector del transporte en Cataluña de unos 25 millones de euros por jornada, de los que 15 corresponderían al transporte internacional y el resto al nacional, regional y local.

Inactividad forzada

Así mismo, Astic reporta cortes en infraestructuras de diversos modos de transporte, particularmente en numerosas carreteras importantes de las provincias de Barcelona, Gerona y Tarragona, como la AP-7, la N-II, la A2 y hasta una docena más de significativas rutas en la red vial catalana que han causado «la inactividad forzada del transporte de mercancías por carretera, sector estratégico y vertebrador de la economía nacional» y afirma que «acarreará graves consecuencias a las exportaciones e importaciones españolas (pues dos tercios de ellas circulan por la frontera de Gerona, que utiliza una media de más de 10.000 vehículos pesados al día), además de dañar a la propia actividad económica de Cataluña».

En este sentido, la patronal del transporte internacional por carretera muestra su oposición a cualquier tipo de barrera a la actividad que representa, ya que «cada minuto de bloqueos va contra los intereses de las empresas de transporte, de sus clientes y de sus conductores y supone un grave atentado contra los intereses de la actividad económica en su conjunto».