La limitación de los contactos que se producen entre conductores y personal de almacén durante las labores de carga y descarga es un importante elemento de salud laboral en el ámbito del transporte.

Así pues, ante la dispersión normativa autonómica en relación con la regulación de las medidas para contener el avance de la pandemia, Fenadismer y sus 48 organizaciones territoriales han acordado dirigirse a los consejeros de sanidad instándoles a adoptar medidas de prevención y mejora de la actividad de los conductores profesionales de transporte por carretera derivadas de la evolución del Covid-19.

En este sentido, la organización empresarial recuerda el carácter esencial de la actividad del transporte por carretera “para garantizar el abastecimiento de la población y el resto de actividades económicas, especialmente en los periodos de mayor confinamiento”.

En consecuencia, la federación pide a las autoridades sanitarias medidas para «proteger la salud e higiene de los conductores profesionales, y ello debe hacerse detectando las situaciones o factores que desencadenan riesgo de contagio, para así tratar de abolirlas o corregirlas«.

De igual modo, Fenadismer defiende que “la actividad del transporte por carretera, por su propia idiosincrasia, conlleva una alta movilidad de sus trabajadores, que se desplazan a lo largo de toda la geografía nacional de modo permanente, pudiendo convertirse de este modo en vectores de transmisión del coronavirus en caso de estar infectados”.

Por ese motivo, la institución llama a «controlar la realización de las operaciones de carga y descarga de los camiones en los centros de carga y centros logísticos, evitando la interacción y contactos entre el personal de la empresa logística y los conductores profesionales que acceden a dichos centros, restringiendo que estos últimos realicen esas operaciones y se limiten a permanecer en la cabina de los vehículos o en cualquier otro lugar habilitado al efecto».