En octubre de 2019, el Tren de Noé ha finalizado su itinerario europeo en las instalaciones de APM Terminals Maasvlakte II, en el puerto de Rotterdam. Este convoy se puso en marcha en 2018 con motivo de la Conferencia Mundial sobre el Clima COP24 de la ONU en Polonia, para poner en valor las ventajas medioambientales del ferrocarril.

En cada ciudad que visita, se incorporan nuevos contenedores pintados por artistas locales, para recordar la necesidad de seguir luchando contra el cambio climático.

Camino de Chile

En Rotterdam, se ha cargado un contenedor más para que desde allí, el tren continúe su viaje hacia Chile, donde se celebrará la Conferencia de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático de 2019 y concluirá el trayecto, que le ha llevado por Austria, Alemania, España, Francia o Italia, entre otros países. 

El transporte ferroviario es en la actualidad el más sostenible, por lo que con esta iniciativa, la coalición europea Rail Freight Forward busca incrementar la cuota del ferrocarril en el transporte de mercancías desde el 18% hasta el 30% para el año 2030.

RFF busca involucrar en este objetivo a las compañías ferroviarias, los gestores de infraestructuras y los encargados de tomar decisiones políticas en toda Europa. En el caso de Maersk, que gestiona la terminal de APM Terminals Maasvlakte II, está poniendo todo de su parte para promover un transporte sostenible durante toda la cadena logística.

Transporte ferroportuario

En 2019, la naviera ha registrado un crecimiento de doble dígito en el ferrocarril por la confianza de sus clientes en este tipo de servicios, y prevé seguir aumentando este tipo de tráficos en los próximos años. Por ello, se encuentra en un estado permanente de búsqueda de soluciones para mejorar y diferenciar su oferta.

En el caso de las instalaciones de Maasvlakte II, en el puerto de Rotterdam, el número de contenedores que han sido exportados a través del ferrocarril ha pasado de 500 a la semana en 2019 a más de 2.500 en 2019.