Island Escape en Palma

El ‘Island Escape’ se despide de Palma tras 13 años visitando el puerto balear.

El turismo de cruceros genera anualmente en Baleares unos ingresos estimados en 289,66 millones de euros, entre ingresos directos, indirectos e inducidos, aportando a la economía de las Islas 146,46 millones de euros en Valor Añadido Bruto y generando 2.879 empleos, de los que 1.867 serían empleos directos.

Son datos de 2011, actualizados con datos del PIB de diciembre de 2013, que recoge un estudio dirigido por el departamento de Economía y Empresa de la Confederación de Asociaciones Empresariales de Baleares en colaboración con la Autoridad Portuaria de Baleares y la Universidad de las Islas Baleares y que pone de manifiesto la contribución de los puertos en el desarrollo de las ciudades.

En el año 2011 el volumen de pasajeros de cruceros fue de 1,6 millones. Se estima que con una estancia media global de 1,49 días por turista, se genera un gasto anual directo de 180,33 millones de euros, lo que representa un gasto medio anual por pasajero de 112,09 euros. En Mallorca el gasto medio es más elevado que en el resto de las islas ya que una tercera parte de los cruceros tienen salida o llegada en Mallorca.

Por sectores, la mayor parte del gasto que hace el turista de cruceros se queda en los comercios, con 99,60 millones de euros, es decir, un 55,3%. El resto del gasto se reparte entre agencias de viajes, bares y restaurantes, transporte por carretera o alojamiento por estancia adicional.

En octubre, sólo en Palma, habrán hecho escala más de 90 cruceros con 240.000 pasajeros. En la próxima temporada baja, entre noviembre y marzo, se espera una cifra similar, que es un poco más elevada a la que se registró el mismo periodo del año pasado.

Recientemente, además, el puerto de Palma ha recibido al crucero ‘MS Island Escape’ de la compañía Island Cruises. Se trata, con 427 visitas, del segundo crucero que más veces ha hecho escala en el puerto balear desde que realizó su primera escala el 19 de marzo de 2002. Ha realizado su última escala en el puerto mallorquín antes de dirigirse a desguace.