Hotel de carretera en Francia

Hotel de carretera en Francia

En el Reglamento 561/2006 sobre tiempos de conducción y descanso, utilizado por Francia para justiciar la nueva prohibición de los descansos semanales normales en la cabina de los vehículos, «sí que se permite expresamente que se realice el descanso semanal reducido y el diario dentro de la cabina del vehículo, siempre y cuando esté correctamente equipada para realizarlo».

Esta es la opinión del sindicato CCOO con respecto a la nueva ley francesa, aprobada el 10 de julio, para luchar contra la competencia social desleal. En ella, se establece una multa de 30.000 euros y un año de cárcel a aquellos empresarios cuyos trabajadores realicen el descanso semanal de 45 horas en la cabina del vehículo, y recoge una penalización similar para aquellas empresas que basen la remuneración del conductor en función del volumen de mercancías transportadas o por la distancia recorrida.

La situación actual en Francia es «que no hay suficientes establecimientos hoteleros cercanos a las principales rutas por las que transitan los camiones», ha indicado la organización. Es más, no habría «incluso» ni suficientes aparcamientos vigilados donde puedan «dejarse los equipos frigoríficos en marcha sin el peligro de no ser desconectados, o estar atentos a su funcionamiento», como tampoco habría aparcamientos específicos para los camiones que transportan mercancías peligrosas.

Por lo que, desde CCOO se cree que esto supondría dar a los conductores alojamiento y comida en hoteles, además de organizar la protección de los camiones sin la presencia de quien los conduce, «desatendiendo la guardia y custodia de los vehículos y de las mercancías».

Esta medida, que también se ha aprobado en Bélgica, tiene como objetivo «a los chóferes extranjeros y de terceros países, que les elevaría el coste de operación en Francia». El gobierno francés dio el visto bueno a la prohibición después de las «numerosas propuestas» del sector del transporte terrestre francés para denunciar el problema que genera la pérdida de competitividad en el transporte internacional y la competencia desleal por parte de empresas de transportes de otros países que realizan el cabotaje en Francia con costes salariales y fiscales por debajo de los franceses.

Por otro lado, el gobierno francés ha prohibido, igualmente, la remuneración de los conductores en función de la distancia recorrida o del volumen de mercancía transportada, por entender que compromete la seguridad vial o puede llevar a producir infracciones sobre el contenido del Reglamento 561/2006. Esta infracción también se sanciona con multas de 30.000 € y un año de cárcel, según ha informado CCOO.