Avenida de Zamora, Valladolid

Desde el pasado 2008, año que marca el inicio de la crisis actual, 800 vehículos pertenecientes a empresas de transporte de Valladolid han sido retirados de la circulación, lo que representa el 40% de toda la flota de camiones vallisoletana en activo hace cinco años. Así lo ha señalado la Asociación de Transportistas Autónomos de Valladolid (Astava), según El día de Valladolid.

Desde la asociación matizan que se trata de vehículos de transporte medio y pesado sin contar las furgonetas. Según las estimaciones que realizan desde la patronal, actualmente están trabajando entre la capital y los municipios de la provincia unos 2.000 vehículos.

Por otro lado, cabe destacar que durante este año se ha producido una leve mejoría con respecto a los anteriores que, al menos, mantiene la actividad de los que trabajan, evitando que más camiones se queden parados.

La carga de trabajo ha descendido durante estos últimos años debido fundamentalmente, al parón en la construcción y la automoción, lo que ha conllevado que muchos autónomos y pequeñas empresas con flotas de ocho y diez se hayan visto obligadas a cerrar.

Desde Astava han advertido que el principal problema que tiene el sector es el de la falta de financiación para los autónomos al considerar el transporte como una actividad de riesgo.

Camiones insuficientes

Una consecuencia de esta reducción de la flota de camiones en activo en la provincia de Valladolid, es la escasez de camiones al inicio de campañas de gran actividad como la recogida del cereal o la remolacha.

Esta carencia en el número de vehículos de transporte viene motivada también por una cierta estabilización y un ligero repunte del sector de la automoción, con lo que los autónomos están consiguiendo aumentar su carga de trabajo, aunque sea a través de empresas de mayor tamaño que los contratan.