Enaire se responsibiliza de la operativa de la red nacional de gestión del tráfico aéreo

La jornada y la masa salarial son los dos principales escollos de la negociación entre controladores y Enaire.

La Comisión de Seguimiento de la Negociación Colectiva de las Empresas Públicas ha ratificado el acuerdo alcanzado en octubre entre ENAIRE y los representantes sindicales de los controladores para prorrogar el II Convenio Colectivo hasta 2016, por lo que se prolonga la vigencia del laudo de Pimentel de 2011 dos años más hasta la firma de un nuevo convenio.

La Unión Sindical de Controladores Aéreos, USCA, y Enaire, matriz de Aena, acordaron el pasado 24 de octubre prolongar las negociaciones sobre el III Convenio durante dos años, sin perjuicio de que con anterioridad al plazo establecido, el 24 de octubre de 2016, se pueda acordar un nuevo convenio.

A partir de ahora, Enaire y los representantes de sus controladores aéreos tienen dos años por delante, 2015 y 2016, para negociar un nuevo convenio, siendo de aplicación en todo este periodo el convenio en vigor ahora prorrogado.

Según ha destacado el ente público, se trata de «un paso decisivo» para aumentar las posibilidades del crecimiento del tráfico en España, que además «genera confianza en las compañías aéreas para operar en nuestro país».

Para Enaire esta «paz social» supone «una nueva etapa en las relaciones laborales y profesionales de los controladores aéreos en España, basada en el diálogo constante entre las partes».

«Este acuerdo es resultado del trabajo llevado a cabo por el Ministerio de Fomento en los últimos años para llegar a consensos en un sector estratégico como es el aeronáutico, que actúa como motor clave para el desarrollo económico del país», ha destacado la entidad.

Enaire, que gestiona cerca de 1,8 millones de vuelos al año, controla un espacio aéreo de más de dos millones de kilómetros cuadrados, cuenta con más de 2.200 controladores aéreos.

Disposición a negociar

La asamblea nacional de USCA, integrada por 2.100 controladores aéreos, y que representa al 70% del colectivo, ratificó dicho acuerdo con el 66% de los votos a favor, un 30% de votos en contra y un 4% con voto blanco o nulo.

USCA manifestó entonces su disposición a alcanzar «un buen acuerdo para ambas partes» con anterioridad al plazo establecido, sin renunciar «a la consideración que sostiene acerca de la ultraactividad y que mantiene desde el inicio del proceso negociador».

El operador de Navegación Aérea, ahora denominado Enaire, denunció en octubre de 2013 el II Convenio Colectivo, dictado mediante el laudo arbitral de Manuel Pimentel emitido el 28 de febrero de 2011, con el objetivo de negociar un nuevo convenio para lo que se constituyó una mesa negociadora el pasado 23 de enero.

En el transcurso de la negociación, según USCA, se alcanzaron acuerdos sobre 16 capítulos del convenio, sin conseguir acercar posturas en los seis restantes, entre ellos los referidos a la jornada y las retribuciones.

Jornada y retribuciones, las claves

La jornada y la masa salarial son los dos principales escollos de la negociación entre controladores y Enaire en la mesa de negociación, en la que también está representado el Sindicato Independiente de Controladores Aéreos (SPICA).

El ente quiere fijar en 1.690 horas anuales la jornada laboral y plantea una rebaja adicional del 20% a la masa salarial del colectivo, que enfrenta de nuevo a ambas partes. En 2010, los controladores aéreos vieron reducido su sueldo en un 40% de los 750 millones a los 480 millones.

USCA, que asegura que la masa salarial del colectivo ya se ha reducido más de un 20% en términos reales, ha planteado una congelación salarial y, ante previsibles nuevos incrementos de tráfico, y por tanto, mayores ingresos, redistribuir ese remanente por concepto de productividad entre el colectivo.

La plantilla actual asciende a 2.294 controladores, incluidas las licencias especiales retribuidas, conocidas como LER, que permiten la prejubilación a los 57 años con el 75% del salario tomando como base el doble de la pensión máxima, y los RA (en reserva activa). Para 2015, la previsión es que alcancen los 2.280 efectivos.