Desde principios de noviembre de 2018, Bosch está probando en algunos vehículos el diésel renovable, conocido como C.A.R.E diésel, que se obtiene tras la sintetización de derivados y residuos, con unos resultados sorprendentes que reducen un 65% las emisiones.

Estos son los cálculos que ha realizado su proveedor de combustible, Toolfuel, que cree que es una buena medida para luchar contra el calentamiento global, dado que la mejora ambiental resulta mucho más rápida que con los planes de renovación de vehículos e infraestructuras.

Como este tipo de diésel no ha sido contemplado en la normativa alemana para la prevención de la contaminación, no es posible repostar en las estaciones normales de servicio, pero el grupo está tratando de demostrar que puede ser adoptado a escala global.

En el país germano, las emisiones de vehículos nuevos han caído un 25% desde 2007, pero los niveles de contaminación en las carreteras europeas siguen aumentando. Una de las razones es que cada vez se compran menos unidades diésel, menos contaminantes que la gasolina.

De hecho, su huella de carbono es un 15% más baja. Desde Bosch, siempre comprometidos por el transporte libre de emisiones, insisten en que son necesarios tanto el diésel como los combustibles sintéticos, en combinación con la electromovilidad, para poder reducir las emisiones.

Nueva tecnología diésel

Tras años de investigación y desarrollo, también han presentado en abril de 2018 una nueva tecnología diésel que estará disponible en 2020, capaz de reducir las emisiones NOx por debajo de los 120 mg/km en cualquier circunstancia del tráfico.

Los resultados se han conseguido después de haber efectuado importantes transformaciones en los motores con la incorporación de nuevas tecnologías y componentes. Una nueva tecnología de inyección, combinada con un sistema de gestión del aire y otro del control de la temperatura han hecho posible estas cifras.

Su intención es que pronto, en todas los puntos de recarga de la compañía en Alemania, estén disponibles los combustibles sintéticos y renovables para los vehículos de sus trabajadores y los de entrega. No obstante, aunque seguirán tratando de mejorar los motores de combustión interna, también están avanzando en el mercado de los vehículos eléctricos.