Carmen Librero, la secretaria general de Transporte, ha participado este jueves 14 de noviembre en la Conferencia de Ministros de Transporte de la Unión por el Mediterráneo celebrada en Bruselas, en la que se ha destacado la importancia de la cooperación euro-mediterránea y la realización de planes de acción para garantizar la integración real de la región.

Librero ha señalado que esta conferencia de la Unión por el Mediterráneo “constituye una oportunidad para fortalecer el compromiso con la cooperación euromediterránea”. Por ello, la puesta en práctica del próximo Plan de Acción Regional de Transporte (RTAP), deberá “representar un paso adelante” y se coordinará entre los diferentes actores involucrados en el Foro Euromediterráneo de Transportes.

El gobierno español destacó la necesidad de seguir trabajando en un programa para desarrollar la TMN-T y completar la red Euromediterránea de Transporte multimodal en el sur del Mediterráneo, entre las actividades previstas en el próximo plan de acción.

“Estamos seguros de que una visión global de la red mediterránea ayudará a que sea más fácil identificar posibles proyectos para conectar ambos lados del Mediterráneo, ha indicado Librero.

Los proyectos prioritarios: Autopistas del Mar y conexión con África

España ha defendido la necesidad de continuar con el desarrollo de las Autopistas del Mar como proyecto prioritario, para conectar Europa con el sur del Mediterráneo, contribuyendo así a la movilidad sostenible a través del transporte de mercancías marítimo.

En ese sentido, la secretaria general ha apuntado que “los puertos españoles trabajan muy duro para mejorar sus conexiones con otros puertos de la región, con el fin de facilitar las relaciones comerciales y para situar el Mediterráneo en su conjunto como una plataforma logística de los flujos de comercio con Asia”.

Otro de los proyectos que defendió España fue el del Enlace Fijo a través del Estrecho de Gibraltar, debido a su importancia en el marco del Transporte en la cooperación Euromediterránea. Esto permitiría conectar Europa con el norte de África.

Librero ha reconocido que aunque es un proyecto a largo plazo, sólo el hecho de estar trabajando en él puede suponer “un elemento de movilización” y actuar como “un catalizador para la planificación de la infraestructura a nivel regional”.

De hecho, ha indicado que han venido trabajando los gobiernos de España y Marruecos en los últimos meses para revitalizar la cooperación de este proyecto binacional y transcontinental. Para ello se está preparando un plan de trabajo que constituye una nueva etapa, y que, cuando esté concluido, se presentará a todos los socios de la Unión para el Mediterráneo.